Corea del Norte enviará a la hermana del líder Kim Jong-un a los Juegos Olímpicos de Invierno en Corea del Sur, subiendo su apuesta en favor del deshielo de las relaciones bilaterales en la Península y de revertir su imagen global, aunque la llegada del vicepresidente estadounidense, Mike Pence, quien anticipó "duras sanciones" a Pyongyang, podría conspirar contra ese objetivo.

Seúl anunció la presencia entre el 9 y el 11 de febrero en los Juegos de Pyeongchang, de Kim Yo-jong, vicedirectora del Departamento de Propaganda y Agitación del partido único y hermana menor del líder norcoreano, lo que implica el primer viaje de un miembro de la dinastía Kim a Corea del Sur.

Para Seúl este viaje “muestra la voluntad del Norte de rebajar la tensión en la península”

La hermana de Kim, de 30 años, y sancionada personalmente por Washington, acompañará al presidente honorífico del país, Kim Yong-nam, que encabeza la delegación y es el funcionario de ese país con más alto rango que jamás haya visitado Corea del Sur.

Su presencia en los Juegos de Invierno condensa la necesidad de mejorar la imagen internacional del país más sancionado por el mundo, que tiene como enemigo central a Estados Unidos, a la vez, aliado de Corea del Sur.

Seúl consideró que este viaje "muestra la voluntad del Norte de rebajar la tensión en la península" y destacó el hecho de que, al margen de ser hermana del líder, Kim Yo-jong "ocupa un puesto de peso en el Partido de los Trabajadores" norcoreano.

Se desconoce qué rol jugará exactamente Yo-jong durante la visita, aunque Seúl ya admitió que el presidente surcoreano, Moon Jae-in, podría proponer un encuentro con el presidente honorífico, lo que sería la cumbre intercoreana de mayor rango jamás celebrada en territorio del sur.

Los diplomacia de los Juegos en Pyeongchang parece colaborar con rebajar la tensión de las dos Coreas, técnicamente en guerra desde 1953.