La mayoría de los habitantes de Inglaterra seguirá bajo fuertes restricciones en las reuniones sociales y las actividades comerciales después de que se levante el confinamiento nacional la semana próxima, anunció el Gobierno británico.

En un publicación en su página web, el Gobierno del primer ministro Boris Johnson explicó qué restricciones enfrentará cada región del país cuando vuelva a aplicarse el sistema de división del territorio de Inglaterra en tres niveles, según el grado de propagación del virus.

Solo tres zonas remotas e insulares seguirán en el nivel más bajo, que permite que los pubs, restaurantes y locales comerciales funcionen casi con normalidad y autoriza las reuniones en espacios cerrados de integrantes de diferentes hogares.

Mientras que Londres, con sus 8 millones de habitantes, estará en el nivel medio, que autoriza la actividad de la mayoría de los comercios y los restaurantes y la apertura de lugares de recreación pero con restricciones, informó el Gobierno, citado por la cadena BBC.

Una gran franja del centro de Inglaterra, incluyendo las ciudades de Birmingham y Manchester, estarán en el nivel más alto, que limita la actividad de restaurantes a los retiros o envíos a domicilio y ordena el cierre de cines y otros sitios de ocio.

El sistema de tres niveles ya estaba vigente en Inglaterra cuando el Gobierno de Johnson decidió decretar un confinamiento nacional a principios de mes y hasta el 2 de diciembre para lidiar con una fuerte segunda ola de infecciones.

Cifras oficiales muestran que el confinamiento ayudó a aplanar algo la curva de contagios, pero el ministro de Salud, Matt Hancock, dijo que Inglaterra "debe seguir vigilante".

Las otras naciones del Reino Unido -Escocia, Gales e Irlanda del Norte- tiene competencia autónoma en materia de salud y dictan sus propias medidas de prevención contra el coronavirus.