Los economistas de Goldman Sachs Group Inc. revisaron a la baja sus estimaciones para la economía de Estados Unidos este trimestre, con lo que el Producto Interno Bruto ( PIB) de la mayor potencia mundial tendría una caída de 4,6% este año, en lugar del 4,2% previsto anteriormente.

No obstante los especialistas de Goldman Sachs predijeron que la economía estadounidense volverá a la normalidad en septiembre, cuando se relajen las nuevas restricciones para combatir el coronavirus.

Según información de la agencia Bloomberg, si bien es probable que el gasto del consumidor se detenga este mes y el próximo, los economistas, liderados por Jan Hatzius, explicaron que otras economías han demostrado que es posible reanudar la actividad y que los cambios en el comportamiento, como usar mascarillas, también ayudarán.

"Una combinación de restricciones estatales más estrictas y distanciamiento social voluntario ya está teniendo un impacto notable en la actividad económica", anunciaron los economistas en un informe, en el que consideran que la economía crecería solo un 25% en el tercer trimestre, habiendo predicho previamente un 33%, de acuerdo con Bloomberg.

Adicionalmente, los economistas de Goldman Sachs destacaron que se mantiene la expectativa de crecimiento en el país norteamericano de 5,8 % para el próximo año. Otra señal de optimismo por parte de la calificadora se vió en que también bajó su pronóstico sobre la evolución des desempleo: para la entidad este indicador llegará a 9% para finales de este año, incluso por debajo de la estimación anterior que esperaba una tasa de desempleo de 9,5 por ciento.

Fondos para pymes

En este contexto, el presidente de EE. UU., Donald Trump, firmó una extensión por cinco semanas de un programa federal de préstamos a pequeñas empresas para paliar los efectos en la economía de la pandemia de coronavirus.

La Casa Blanca informó en un comunicado de que el mandatario había rubricado la autorización para extender el programa hasta el próximo 8 de agosto, sin ofrecer más detalles.

El llamado Programa de Protección de Nóminas forma parte del paquete de estímulo de más de dos billones de dólares aprobado en marzo pasado para frenar el deterioro de la economía en EE. UU. ocasionado por la crisis sanitaria de la covid-19.

La iniciativa permite a los pequeños negocios recibir préstamos del Gobierno federal, que pueden ser condonados si las nóminas de los trabajadores se mantienen a un cierto nivel. En principio estaba previsto que el programa concluyera el martes pasado tras haber destinado 520.000 millones de dólares en préstamos a cerca de 5 millones de empresas en todo el país.

La semana pasada los legisladores del Senado llegaron a un acuerdo para prorrogar la ayuda hasta el 8 de agosto, mientras que la Cámara Baja dio su visto bueno a la extensión. Los últimos indicadores económicos apuntan a una profunda crisis por la pandemia del coronavirus en EE. UU.