Agentes de la Policía y del Servicio de Vigilancia Aduanera de España detuvo en alta mar, cerca de las Islas Canarias, a un barco con unos 4.000 kilos de cocaína a bordo.

Es el segundo barco incautado durante la cuarentena. Hace un mes, en una operación conjunta de Policía y Guardia Civil se incautaron 2.500 kilos en la Isla de Arousa, de Galicia.

La operación, que continúa abierta, logro detener a varias personas que participaban del hecho, tanto en la última embarcación como en Galicia, posible destino de la droga.

La embarcación que intentaba llegar a Canarias, fue trasladada hasta puerto de Vigo.

El barco llevaba una bandera tongolesa y había navegado veinte días en altamar. Fue interceptada a 320 kilómetros de la costa con 4 toneladas de cocaína. La tripulación estaba formada por quince personas, la mayoría de Bangladesh y Nepal, que fueron detenidos.

En paralelo, la policía realizó una investigación en Galicia y detuvo a trece miembros de la red, varios de ellos con “numerosos antecedentes por tráfico de drogas”, señaló la policía.

La investigación, según informó el gobierno español, comenzó hace seis meses en torno a un grupo, formado por experimentados lancheros y conocidos traficantes, que, presuntamente, se ofrecía a las distintas estructuras de narcotraficantes para recoger cocaína en altamar.

El grupo investigado contaba con un gran número de lanchas y motores para tal labor, que guardaban en almacenes de seguridad distribuidos entre el norte de Portugal y diferentes localidades de Pontevedra.

El pasado 28 de marzo fueron detenidos dos pilotos, cada uno iba en una lancha transportando también cocaína. Pero fueron arrestados por las fuerzas de seguridad al llegar a la Isla de Arosa.