Un informe del Banco de Inglaterra señala que la salida del país de la Unión Europea le puede suponer la pérdida de 75.000 empleos en el sector financiero.

Un dato, que variará dependiendo sobre todo de una cosa: la relación futura entre ambas partes. El Banco de Inglaterra trabaja con varios escenarios de fondo. Desde un acuerdo que deje las cosas parecidas a como están ahora, lo que agradecerían tanto los mercados como las entidades financieras hasta el caso más preocupante, el “no acuerdo” que aumentaría incluso este número.

Con la vista puesta en este último, el Banco de Inglaterra se cubre las espaldas. Por eso ha pedido a los bancos y otras instituciones financieras, como los fondos de cobertura, que le vayan proporcionando, cuanto antes, planes de contingencia en caso de que las negociaciones vayan por mal camino, porque esto significaría que estas entidades financieras pierdan los derechos especiales de pasaporte para operar en toda la Unión Europea. Esto supondría el traslado de miles de puestos de trabajo a las principales capitales financieras europeas como son París o Frankfurt, las grandes beneficiadas por el Brexit. A ellas se podrían dirigir, aproximadamente, la mitad de esos empleos que abandonarían Londres. El informe señala que incluso perdiendo esa cantidad de empleos Londres aún sería el mayor centro financiero de Europa con más de un millón de puestos de trabajo en el sector.