El primer ministro británico, Boris Johnson, consideró un "deber moral" y una "prioridad nacional" el retorno de todos los niños al colegio en septiembre, tras permanecer cerrados los centros escolares varios meses por la pandemia.

"Mantener nuestras escuelas cerradas un momento más de lo absolutamente necesario es socialmente intolerable, económicamente insostenible y no se puede defender moralmente", escribió Johnson en el dominical The Mail on Sunday, a pesar de que científicos británicos advirtieron que el país podría afrontar un nuevo pico si se reabren las escuelas.

"Con la reapertura total de las escuelas del Reino Unido en septiembre, la prevención de una segunda ola requerirá una mayor ampliación de las pruebas para evaluar el 75% de las infecciones sintomáticas, combinadas con el rastreo del 68% de sus contactos y el aislamiento de los casos sintomáticos y diagnosticados", alertó Jasmina Panovska-Griffiths, autora principal del estudio y del University College London (UCL) y la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres.

El Gobierno decidió en marzo el cierre de las escuelas para todos los alumnos, con excepción de los hijos de trabajadores esenciales, a fin de contener la propagación del coronavirus.