El primer ministro británico, Boris Johnson, presentó la nueva estrategia de seguridad nacional y política exterior del país para los próximos cinco años, en un intento por "definir su papel en el mundo", tras el divorcio de la Unión Europea

La "Revisión Integrada" estará a cargo de Alex Ellis, un funcionario del servicio civil, con la colaboración de uno de los principales asesores de Johnson, Dominic Cummings, un obstinado crítico del gasto excesivo por parte del Ministerio de Defensa.

Si bien esta revisión de los programas de defensa y seguridad llega en la fecha habitual, la de este período es especial por llegar en un momento en el que el Reino Unido evalúa su papel en un nuevo escenario tras el Brexit.

La última, en 2015, puso el foco en el gasto para combatir al grupo extremista Estado Islámico (EI) mientras que se subestimó la capacidad militar de Rusia y se le permitió convertirse en un jugador importante en la guerra civil en Siria, sostiene el diario británico The Guardian, que cita fuentes cercanas al gobierno.

La revisión podría llevar a una redistribución de los recursos dentro de las Fuerzas Armadas, por ejemplo dando prioridad a la tecnología.

En cuanto a política exterior, además de cuestiones geopolíticas, el país afronta la negociación de un acuerdo comercial con la UE y con Estados Unidos, en medio de las tensiones con Washington por la decisión de Downint Street de tener lazos también con China.

"A medida que el mundo cambia, debemos avanzar con él: aprovechar las nuevas tecnologías y formas de pensar para garantizar que la política exterior británica esté firmemente arraigada en nuestros intereses nacionales, ahora y en las próximas décadas", dijo Johnson al anunciar la revisión.