El Producto Interno Bruto ( PIB) del Reino Unido registró un crecimiento del 0,3% en el tercer trimestre, después de haber retrocedido un 0,2% en los tres meses anteriores, evitando así la caída en recesión técnica de la segunda mayor economía de la Unión Europea, según los datos de la Oficina Nacional de Estadística (ONS). No obstante, el avance quedó por debajo de la cifra del 0,4% esperada por el Banco de Inglaterra y economistas del sector privado.

"El PIB creció de manera regular en el tercer trimestre, principalmente por un fuerte mes de julio", explicó un portavoz de ONS, destacando los resultados registrados en los servicios y la construcción, mientras que las manufacturas registraron una contracción de la actividad. En el trimestre anterior, cuando cayó la economía, las empresas tuvieron que hacer frente a un exceso de aprovisionamiento de materias primas tras el retraso de la fecha original para el Brexit en marzo.

Con la desaceleración global y las preocupaciones sobre el Brexit haciendo mella en la inversión de las empresas y en la industria manufacturera (además del nuevo llamado a elecciones que hizo Boris Johnson), entre los meses de julio y septiembre los servicios crecieron un 0,29% y la construcción un 0,04%, mientras que la agricultura no creció y las manufacturas cayeron un 0,01%.

La inversión de las empresas se mantuvo estable en el tercer trimestre, frente a la previsión de los economistas de una caída del 0,5%. El gasto de los hogares creció un 0,4% en el periodo, mientras que el gasto público aumentó un 0,3%.

No obstante, en la comparativa interanual, el PIB del Reino Unido creció un 1% en el tercer trimestre del año, la cifra más baja desde la registrada en el primer trimestre de 2010.