El ministro británico de Exteriores, Boris Johnson, urgió al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a mostrar “amplitud de miras” y a no abandonar el acuerdo nuclear con Irán, a la vez que respaldó su postura ante la crisis con Corea del Norte.

“Es el momento de que el régimen norcoreano cambie de rumbo”, dijo Johnson

En un discurso brindado en el Instituto de Asuntos Internacionales de Chatham House de Londres, el jefe del Foreign Office recordó el éxito del programa nuclear acordado por seis potencias con Irán y le pidió a Estados Unidos que mantenga la “dureza pero implicación” con Pyongyang, a fin de rebajar tensiones en la península coreana.

Johnson instó a Trump a invocar el espíritu del Tratado de No Proliferación Nuclear (NPT) de 1970 y destacó la aportación norteamericana como “una de las mayores contribuciones a una era sin precedentes de paz y prosperidad en la que -apuntó- todos hemos vivido”.

“Se necesita ahora más que nunca esa amplitud de miras, no solo para mantener el NPT, sino también uno de sus acuerdos complementarios más valiosos, el acuerdo nuclear con Irán”, abundó.

Según el jefe de la diplomacia británica, el NPT es “uno de los mayores logros diplomáticos del último siglo” y ha “superado el paso del tiempo”.

Las declaraciones de la Cancillería británica ocurren en un contexto en el que el presidente norteamericano insiste en la posibilidad de romper el pacto con Teherán.

Días atrás, Trump anunció que por ahora mantendrá la participación estadounidense en el acuerdo nuclear, pero se retirará del mismo a no ser que se modifique de forma unilateral -por parte del Congreso estadounidenseo multilateral, en negociaciones junto a los otros países firmantes: China, Rusia, Japón, Alemania, Francia y el propio Reino Unido.

Johnson elogió al secretario de Estado norteamericano, Rex Tillerson, por abrir las puertas al diálogo con Kim Jong-un, algo que, por su parte, Trump ha considerado “una pérdida de tiempo”.

“Es correcto que Rex Tillerson haya abierto de manera especí- fica la puerta al diálogo. Intentó ofrecer algunas garantías sensatas al régimen, permitirles que acepten esta oferta”, opinó.

“Este es el momento de que el régimen norcoreano cambie de rumbo y, si lo hace, el mundo puede mostrar que una vez fue capaz de emplear la imaginación diplomática que produjo el tratado de no proliferación nuclear, negociado dificultosamente y que, tras 12 años de continuos esfuerzos, derivó en el acuerdo nuclear con Irán”, concluyó.