Aunque ninguna de las dos terminó, tanto la guerra Rusia-Ucrania como la pandemia del coronavirus (Covid-19) ya dejaron marcas evidentes en la economía mundial y, particularmente, en la de Estados Unidos. A las empresas les cuesta encontrar empleados mientras pelean contra una inflación que no se veía hace más de cuatro décadas, y muchos empresarios no ven un futuro alentador para el país. Entre ellos está el CEO de Tesla y próximo dueño de Twitter, Elon Musk; el CEO del banco JP Morgan, Jamie Dimon; y el CEO del fondo de inversión BlackRock, Larry Fink. Los tres dieron pronósticos muy negativos para el futuro inmediato, y hasta un analista se animó a decir que lo que se viene es aún más oscuro, con las consecuencias que eso podría tener en la economía mundial.

Las acciones de muchas empresas están en picada mientras la inflación llegó a un pico de más de 8% anual, y cada vez más estadounidenses se quejan por los enormes aumentos en los precios —la nafta alcanzó valores récord, por ejemplo—. La confianza del consumidor está, por todo esto, por el piso.

La Reserva Federal (Fed) decidió aplicar una batería de medidas para intentar frenar la inflación, entre las que se encuentra la suba de tasas de interés y el endurecimiento cuantitativo, un proceso en el que la entidad se deshace de su cartera de bonos.

Del huracán y el mal presentimiento hacia la recesión

Sin embargo, esto podría tener un efecto negativo o, directamente, no ser suficiente. Así lo consideró Jamie Dimon, CEO de JP Morgan, que habló esta semana de un "huracán" económico que afectará a Estados Unidos y del que se hablará "por 50 años".  "En este momento las cosas están algo soleadas, van bien. Todos creen que la Fed puede con esto. Ese huracán está ahí fuera, viniendo hacia nosotros", avisó. 

No paso mucho tiempo a que los demás empresarios se sumaran a estos pronósticos. El presidente de Goldman Sachs Group Inc., John Waldron, se hizo eco de Dimon, y pronosticó que se avecinan tiempos económicos más difíciles. 

Y con ellos estuvo el excéntrico Elon Musk, que planea despedir al 10% de los trabajadores de Tesla porque tiene un "mal presentimiento" con respecto a la economía estadounidense. El fundador de Tesla le exigió a sus empleados regresar al lugar de trabajo o abandonar la empresa si no lo hicieran, y se cree que su mensaje se basó en "un sentimiento altamente pesimista" que Musk tiene sobre la economía y sus pronósticos de una recesión.

Las expectativas de recesión son muchas. Durante el primer trimestre, la economía cayó un 0,4%, según anunció el presidente Joe Biden. Eso devolvió los temores a muchos, que ya habían escuchado de bancos como el Bank of America, que reavivó el fantasma de un "shock de recesión" en 2023, o el Deustche Bank, que también habló de una reducción económica.

La inflación también seguirá alta y la recesión es inminente

A todos estos pronósticos se sumó el del director ejecutivo de BlackRock Inc., Larry Fink, que dijo a Bloomberg que espera que la inflación se mantenga elevada durante varios años, principalmente debido a la interrupción de las cadenas de suministro mundiales.

“Se ha visto agravada por el covid y los cierres en diferentes partes del mundo”, dijo Fink el jueves en una entrevista con Bloomberg Television. “Está más impulsada por la oferta”, agregó.

El mayor administrador de activos del mundo, que manejaba alrededor de USD 9,6 billones al 31 de marzo, transita por un mundo acosado por la creciente inflación, el aumento de las tasas de interés y la turbulencia geopolítica. Fink había dicho anteriormente que la guerra en Ucrania generó cambios profundos en la economía mundial, obligando a las empresas y los Gobiernos a reconsiderar su dependencia de los mercados extranjeros y a gastar más para aumentar sus capacidades a nivel local.

Larry Fink también se sumó a la ola de malos pronósticos

Todos estos pronósticos, para el asesor de inversiones de SitkaPacific Capital Management, Mike Shedlock, son incorrectos. Y no porque lo que se viene es bueno, sino todo lo contrario. En su blog, Mish Talk, aseguró que una "recesión profunda" debería comenzar este trimestre o principios del próximo, con estimaciones del PBI de Estados Unidos cayendo, pero "todavía demasiado altas".

Citado por MarketWatch, Sehdlock aseguró que "las ventas finales reales fueron negativas en el primer trimestre y espera que se repita en el segundo porque no creo que las ventas minoristas se mantengan”. Además, agregó que las desastrosas ventas de automóviles no ayudaron.