En medio de la conmoción internacional en torno a la situación que vive Afganistán, el ministro de Migración y Asilo de GreciaNotis Mitarachi, comunicó este martes que el pais griego no puede convertirse en la puerta de entrada de los afganos que huyeron al continente europeo. 

En su intervención en la televisión estatal ERT, Mitarachi dijo "no seremos ni podemos ser la puerta de entrada a Europa para los refugiados y emigrantes que podrían intentar llegar a la Unión Europea"

En este sentido, el ministro solicitó a la Unión Europea (UE) una respuesta en común y pidió que se refuerce la colaboración con Turquía para gestionar los flujos migratorios.

Durante la mañana de hoy, en una entrevista en la radio griega Parapolitika, el funcionario agregó:  "Europa tiene que hablar de forma más eficaz con Turquía sobre el fortalecimiento de la Declaración Conjunta (sobre migración) de 2016.”

“Ésta ha sido durante mucho tiempo una posición firme de nuestro país, que la Declaración Conjunta de 2016 debe funcionar. Europa y Turquía, ambas, deben cumplir con sus obligaciones derivadas de ésta. Europa no limita con Afganistán", sentenció Mitarachi.

La posición del gobierno griego

Desde que la situación en Afganistán se agudizó, el ministro griego hizo presencia en varios medios de comunicación y publicó su mensaje en varias redes sociales. Todas sus intervenciones son el adelanto a la postura del estado griego sostendrá en la reunión de los ministros de interior de la UE  el día 18 de agosto.

La reunión tiene como objetivo organizar una propuesta en conjunto para dar respuesta a la posible llegada de solicitantes de asilo a los países miembros de la Union Europea provenientes de Afganistán. 

"Estamos diciendo claramente que no seremos y no podemos ser la vía de entrada a Europa para los refugiados y migrantes que puedan intentar venir a la UE", sentenció Mitarachi en su participación transmitida por  la televisión pública griega. Además, aclaró que pese a la severidad de sus afirmaciones, Grecia práctica una política migratoria "estricta pero justa".

Durante la crisis migratoria europea en el 2015, Grecia ocupó la primera línea de respuesta a la crisis. Alrededor de un millón de personas que huyeron de conflictos armados en países árabes como Siria, Irak y Afganistán fueron recibidos en las islas griegas antes de ser movilizados a países del centro y norte de Europa.  

En este sentido, en el mes de junio, Grecia declaró a Turquía país seguro, por lo que según un decreto firmado por Ankara y la UE, los refugiados sirios, afganos, somalíes, paquistaníes y bangladesíes podrían ser transferidos a Turquía, para reducir la carga de refugiados en algunos países europeos.

Por ello, el ministro Mitarachi expresó que solo “un número muy pequeño” de afganos podrá llegar a territorio griego porque espera que según lo establecido entre la UE y Turquía, el país turco sera la primera línea de respuesta para recibir a los refugiados. 

A su vez, Mitarachi señaló en sus intervenciones que " Grecia ya no está experimentado una crisis migratoria" y reconoció la capacidad de las autoridades griegas para "proteger las fronteras".  

Este año solo 4.500 personas llegaron al país de manera irregular. Esta cifra es significativamente menor a las 15.000 de 2020 y a las 72.000 de 2019.