La Central de Trabajadores Brasileños (CTB), Central Única de Trabajadores (CUT), Força Sindical, Intersindical, Nueva Central y Unión General de Trabajadores (UGT), los principales sindicatos de Brasil anunciaron que el próximo 19 de febrero llevarán adelante un día nacional de lucha contra la reforma previsional que impulsa el Gobierno de Michel Temer.

Los sindicatos que se reunieron en la sede de Força Sindical en Sao Paulo, acordaron salir a las calles en contra de lo que catalogaron una "campaña engañosa" por parte del gobierno central con respecto a la reforma de pensiones.

El rechazo se debe a la sesión solemne realizada el viernes 2 de febrero, la primera en el año legislativo, donde el tema principal fue la reforma de la Propuesta de la enmienda 287 de la Constitución que trata de las pensiones.

El presidente de la Cámara, Rodrigo Maia, del PMDB, afirmó que mantendrá el calendario ya anunciado a finales de 2018, con votación de la reforma después del feriado de carnaval el día 19 de febrero.

"No podemos acarrear la reforma de las pensiones más allá de febrero", indicó Maia durante la reunión, en la que aseguró que la consulta, de no ser decidida por los parlamentarios, será realizada antes de la elecciones presidenciales.

La CUT denunció a Temer por “dilapidar” el dinero público para engañar a la gente

Para los sindicalistas, esto sería una "campaña engañosa" del Gobierno en relación al tema de las pensiones.

"Las centrales sindicales instan a sus bases a reforzar el trabajo de comunicación y aclaración sobre los graves impactos de la reforma en la vida de los trabajadores y trabajadoras", indicaron en el comunicado de prensa.

Ayer hubo un acto de protesta en la propia Cámara de Diputados contra la reforma, que de aprobarse obligaría a muchos trabajadores brasileños a trabajar hasta los 65 años para poder jubilarse.

La Central Única de Trabajadores denunció a Temer por "dilapidar el dinero público intentando engañar a la gente, en su desesperación por la aprobación de esta reforma que es una exigencia de quienes financiaron el golpe de estado que le permitió reemplazar a la destituida Dilma Rousseff".

“No podemos acarrear la reforma de las pensiones más allá de febrero”, indicó Maia

Roni Barbosa, secretario de Comunicación de la CUT, asegura que Temer ya gastó más de 32 millones de dólares en publicidad para tal fin, lo que califica como "una inmoralidad" y describe a la campaña como "terrorismo para asustar a la población y forzar la aprobación de la reforma".

El año pasado, el gobierno ya había sido condenado por la jueza Rosimayre Gonsalves de Carvalho, de la decimocuarta Sala Federal de Brasilia, a suspender la campaña gubernamental al considerar que buscaba convencer en vez de informar y que no era educativo o de orientación social su contenido, como exige la Constitución de la República. Ese fallo luego fue desestimado por el Tribunal Regional Federal, al considerar que la jueza se excedió y sobrepasó la división de poderes.