La Central Única de Trabajadores (CUT) de Brasil, resaltó en su página web el "creciente respaldo" que viene recibiendo a la huelga general contra la reforma del sistema de pensiones que impulsa el gobierno de Michel Temer.

Metalúrgicos, bancarios, funcionarios públicos, trabajadores del transporte, la educación y la salud, entre otras categorías, confirmaron su participación en el paro, previsto para el próximo día 19, cuando el plenario de la Cámara de Diputados tiene previsto comenzar a discutir esa propuesta de enmienda constitucional (PEC).

Independientemente del día en que el presidente de la Cámara, Rodrigo Maia, vaya a colocar el proyecto en votación, el 19 de febrero "es día de parar Brasil", indicó el titular de la CUT, Vagner Freitas y recordó que hasta ahora la nueva propuesta de reforma no fue analizada porque no tienen los votos necesarios para aprobarla.

"Los diputados tienen miedo de aprobar esa PEC nefasta y no ser reelectos", dijo y encomió los resultados de la campaña 'Si vota, no vuelve', hecha sin recursos pero que "contó con la determinación y el trabajo incansable de la militancia y los dirigentes", aseguró.

“Nadie podrá gobernar Brasil el próximo año si no se hacen las reformas al gasto”, agregó Maia

Según anticipó la CUT, en el estado de Bahía paralizarán sus labores el día 19 los trabajadores petroleros, químicos, del transporte por carretera, profesores, bancarios, funcionarios públicos y metalúrgicos, entre otros.

En la capital de Sao Paulo habrá un acto público a las 16:00 (hora local) en la Avenida Paulista, mientras en Florianópolis el transporte colectivo estará paralizado durante todo el día.

Protestas y paralizaciones tendrán lugar en todas las regiones del Estado de Ceará, em tanto en el Distrito Federal las acciones de ese día culminarán en una actividad conjunta entre los sindicatos y los movimientos sociales al final de la tarde en la explanada contigua al Museo de la República.

La medida fue convocada a principios de este mes por la Central de Trabajadores Brasileños (CTB), Centra Única de Trabajadores (CUT), Força Sindical, Intersindical, Nueva Central y Unión General de Trabajadores (UGT), los principales sindicatos de Brasil.

Pese a que el gobierno dispuso extender por diez días el plazo para concretar la votación del proyecto, todavía no tendría asegurados los votos necesarios para aprobarlo.

"La votación de las pensiones debe ser en febrero. Si la atrasamos más, nunca será aprobada", dijo el presidente de la Cámara de Diputados, Rodrigo Maia, en una conferencia de prensa. "Nadie podrá gobernar Brasil el próximo año si no se hacen las reformas al gasto", agregó.