La Asamblea Nacional de Venezuela, con fuerte dominio opositor, pudo sesionar ayer en medio de tensiones y fuertes medidas de seguridad, luego de que debiera suspender una deliberación ordinaria por una supuesta amenaza de bomba. Al iniciar el plenario, Juan Guaidó, jefe del parlamento y proclamado presidente interino por ese cuerpo, tomó juramentó e incorporó al diputado Fernando Orozco, electo por lista del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) chavista en las elecciones parlamentarias del 2015, informó ANSA.

La sesión comenzó con el quórum de 87 legisladores, muchos de ellos suplentes en reemplazo de diputados que fueron detenidos tras el fallido alzamiento del 30 abril o se refugiaron en distintos embajadas para eludir órdenes de captura en su contra.

Guaidó enfatizó que aún no se ha mostrado "la primera evidencia" de que la alerta de bomba de ayer fuera real, al tiempo que indicó que el gobierno "da vergüenza ajena". "La bomba que pusieron -dijo con ironía- era para matar la democracia y la instaló el (Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional) Sebin", añadió.

La sesión se desarrolló en medio de las tensiones por la detención del vicepresidente de la Asamblea Nacional, Edgar Zambrano, y los procesos judiciales iniciados contra otros 13 legisladores a quienes se les allanó el fuero parlamentario, tras ser acusados de "traición a la patria" por la frustrada rebelión del 30 de abril.