Hace poco trascendió un estudio de una prestigiosa consultora que revelaba que a nivel global, las empresas se encontraban con crecientes dificultades para incorporar personal a sus plantillas, algo que iba más allá de los puestos puntuales que estaban buscando, y que pone un obstáculo más a la recuperación económica y productiva de cara a la post pandemia.

En ese marco, parece haberse profundizado una tendencia que ya aparecía antes de la pandemia, y que tiene que ver con la carencia de "habilidades blandas" en las personas que acuden al mundo laboral. 

Al respecto, ya en 2019 informes privados indicaban entre las cinco razones más importantes por las cuales los millenials eran despedidos la necesidad de independencia, falta de confianza, ansiedad, falta de comunicación, y "falta de visión".

Mientras que un estudio de LinkedIn del año 2020 detallaba que los empleadores se encontraban buscando personas que tuvieran una combinación de soft skills, habilidades blandas, y hard skills, habilidades duras.

¿Cuáles son las diferencias entre ambas? Las hard skills son aquellas herramientas o habilidades que hemos aprendido por medio de la educación o la práctica, denominadas las soft skills son complementarias con las primeras, se trata de aptitudes personales y competencias sociales que permiten a las personas integrarse con éxito en los ambientes laborales. De acuerdo con el sitio español InfoJobs, "sólo se adquieren con el día a día, estando relacionadas con los rasgos de personalidad y las habilidades generales que son útiles en el mundo profesional".

De acuerdo con la consultora colombiana PageGroup, las organizaciones cada vez más se concentrarán en la búsqueda de talentos híbridos, es decir personas que reúnan un conjunto de habilidades técnicas y blandas que les permita desempeñar integralmente sus funciones.

"Las habilidades blandas como resolución de conflictos, comunicación asertiva, inteligencia emocional y trabajo en equipo son las que más demandan las compañías hoy y las que más han crecido en un escenario de pandemia, mostrando que seguirán siendo indispensables en esta nueva normalidad", precisa un informe de PageGroup.

La pregunta clave sin dudas es ¿Cuáles son estas habilidades blandas consideradas por los responsables de contrataciones tanto o más importantes a veces que las habilidades técnicas?

Imprescindibles

Al respecto, el sitio español InfoJobs elaboró un listado de las diez habilidades más demandadas por las empresas, además de dar tips sobre la forma en la que los futuros ingresantes al mercado laboral pueden entrenarlas. 

1. Trabajar en equipo: una tarea perfecta para desarrollar otras habilidades. El primer paso es eliminar la resistencia interna a trabajar con otras personas, para lo cual es aconsejable desarrollar el hábito de trabajar en equipo en todos los ámbitos, incluso en la familia. 

2. Proactividad: Empieza a levantar la mano cada vez que creas que tienes algo importante que aportar, dejando de lado el pensamiento de que tus propuestas no serán escuchadas. 

3. Resolver conflictos:  Los conflictos están presentes en nuestra vida. En el ámbito de la empresa son necesarias personas capaces de resolver problemas de manera racional y sistemática, con la imprescindible toma de decisiones e implementación de soluciones.

Empieza a trabajar la resolución de conflictos de una manera práctica, abordando el análisis, sopesando pros y contras para proponer una solución certera y útil. 

4. Orientación a resultados: Una tarea que debemos realizar todos los días, enfocando no solo nuestro desempeño, sino el de las personas que trabajan con nosotros. 

5. Adaptación al cambio: Desde el inicio de la pandemia todas las personas hemos hecho un rápido máster sobre cómo adaptarnos a situaciones inciertas o cambiantes. Una buena manera de entrenarse para el futuro es siendo previsor y observador, con el objetivo de adelantarse a los cambios. 

6. Tolerancia a la presión: Aprender a trabajar bajo presión es algo que muchas personas tienen integrado como si de una habilidad innata se tratara. Para trabajar esta habilidad hay que ser habilidosos en la gestión del tiempo, organizar las metas y saber encontrar espacios de distensión y relajación.

7. Tomar decisiones: La incertidumbre vive en el ser humano, pero hay que aprender a tomar decisiones, algo necesario diariamente en el ámbito laboral. Para conseguirlo hay que conocer muy bien la situación, desarrollar los pros y contras de elegir una salida u otra y encontrar los recursos para acertar. 

Entrenar las experiencias debe ayudarnos a ser mejores en la toma de decisiones futuras, conjugando nuestros conocimientos adquiridos con las necesidades de la empresa y la disponibilidad de recursos.

8. Comunicar eficazmente: La comunicación es un concepto muy amplio que puede entrenarse desde distintos ámbitos y con distintas herramientas. Además de aprender de los expertos (usando trucos y obteniendo conocimientos para comunicarnos de manera oral o escrita), debemos participar en todos aquellos encuentros y eventos en los que tengamos la oportunidad de entrenar nuestras habilidades comunicativas. 

9. Empatía: Para entrenar la empatía, lo más recomendable es participar en organizaciones o asociaciones en las que podamos escuchar experiencias y testimonios ajenos a nosotros, que nos acerquen a realidades distintas. Abrir los ojos nos ayudará a ser más empáticos en nuestra vida personal y profesional.

10. Escucha activa: Aunque decimos que escuchamos, muchas veces estamos con la cabeza en otra parte. Entrenar la escucha activa es muy fácil. Puede comenzar en la propia casa, con los hijos, la pareja o los padres. O con los amigos. Escuchar mirando a los ojos y entrenarse para estar constantemente reeducándonos en nuestras habilidades sociales.

En el caso de quienes se encuentran buscando trabajo, es imprescindible tener en cuenta que las soft skills son cada vez más valoradas en las entrevistas. Por lo que un candidato con buenas "habilidades blandas" tendrá más posibilidades de conseguir el puesto, agrega InfoJobs; a la vez que un empleado con esas cualidades, tendrá más oportunidades para ser promovido a puestos de liderazgo, en comparación con otros trabajadores que se destaquen sólo por sus competencias técnicas o hard skills.