El candidato del PT, Fernando Haddad, se acercó a la Iglesia católica y el ultraderechista Jair Bolsonaro evitó cantar victoria anticipada, después de que un sondeo vaticinó que se impondrá en la segunda vuelta de las presidenciales en Brasil. A través de las redes sociales, que son por excelencia su medio de comunicación con sus seguidores, Bolsonaro reiteró que no confía en encuestas y descalificó una divulgada este miércoles por la firma Datafolha, que le atribuyó una intención de voto del 58 % frente al 42 % que tendría Haddad de cara a la segunda vuelta.

Haddad, por su parte, visitó la Conferencia Nacional de Obispos (CNBB), lo que fue interpretado como un acercamiento al electorado católico para contrapesar el fuerte apoyo que el líder de la ultraderecha ha logrado entre las influyentes iglesias evangelistas.

El candidato del PT subrayó que su programa de gobierno contempla la agenda que propone el papa Francisco, que apunta a "fortalecer la democracia, la protección del medio ambiente y la cuestión social".

La CNBB no se ha pronunciado en favor de ningún candidato, pero ha instado a los católicos a votar en aquel que encarne los valores citados por Haddad, quien insistió hoy en que los brasileños deben discutir "proyectos" y no el "odio" al PT, que en su opinión es lo que promueve Bolsonaro.