Casi siete meses después de los comicios, el primer ministro de Holanda, Mark Rutte, anunció que los cuatro partidos que negociaban para formar una coalición de gobierno de centroderecha llegaron a un acuerdo para asumir el poder con una ajustada mayoría en el Parlamento.

La fragmentación de la Cámara baja y el rechazo de todos los partidos más grandes a pactar con la fuerza euroescéptica y de extrema derecha PVV, el segundo más votado en las elecciones del 15 de marzo pasado, hicieron de este período de negociaciones uno de los dos más largos de negociación poselectoral desde la Segunda Guerra Mundial.

El nuevo gobierno de Rutte contará con el apoyo de 76 diputados de cuatro partidos diferentes, en un Parlamento de 150, por lo que se prevé una legislatura inestable. El Ejecutivo contará con apenas un legislador más de la mayoría absoluta en el Legislativo.

La nueva coalición de centroderecha estará compuesta por 33 diputados del grupo político de Rutte -el liberal conservador Partido Popular por la Libertad y la Democracia (VDD)-, 19 de la Llamada Demócrata Cristiana (CDA), 19 del liberal progresista Demócratas 66 (D66) y cinco de los calvinistas de la Unión Cristiana, reportó la agencia de noticias EFE.

El nuevo gobierno podrá comenzar su mandato a finales de este mes, una vez que firmen el acuerdo de coalición los grupos políticos y el Parlamento encargue formalmente la formación del Ejecutivo.