El congreso de Honduras ratificó este jueves la aprobación de una enmienda constitucional que blinda la prohibición del aborto y del matrimonio igualitario, debido a que aumenta la cantidad de votos necesarios en el parlamento para realizar estas reformas.

Aunque la Constitución hondureña ya prohíbe tanto la interrupción voluntaria del embarazo como el matrimonio entre personas del mismo sexo, hasta ahora era posible modificar esto con dos tercios de los votos del Congreso. La nueva norma establece que serán necesarios, en cambio, tres cuartas partes de los votos de los diputados.

El 21 de enero, el congreso de la nación centroamericana había aprobado la modificación del artículo 67 de la Constitución, que "considera prohibida e ilegal la práctica de cualquier forma de interrupción de la vida por parte de la madre o un tercero al que está por nacer". A partir de ahora, esta norma "solo podrá reformarse por una mayoría de tres cuartas partes de los miembros del pleno del Congreso Nacional", según se agregó al texto.

Por otro lado, el artículo 112 afirma que "se reconoce el derecho del hombre y de la mujer, que tengan la calidad de tales naturalmente, a contraer matrimonio entre sí, así como la igualdad jurídica de los cónyuges", y agrega que "se prohibe el matrimonio y la unión de hecho entre personas del mismo sexo".

La influencia del aborto en Argentina

Mario Pérez, diputado y vicepresidente del Parlamento, quien fue uno de los principales impulsores de la medida, describió la nueva ley como "un candado constitucional" que busca "impedir la legalización del aborto en Honduras en los años venideros", según reporto el sitio El Economista de México.

El propio Pérez había admitido la influencia que tuvo en su iniciativa la aprobación del aborto en Argentina. "Estamos preocupados de que la legalización del aborto en Argentina pueda llegar aquí, por lo que un grupo de diputados acordamos proponer, poner un candado para evitar su aprobación", dijo la semana pasada.

La preocupación de la OEA 

El Comité de Expertas (CEVI) que funciona dentro de la estructura de la Organización de los Estados Americanos (OEA) expresó el martes pasado su "preocupación" por la reforma constitucional.

"Esta modificación implica una violación al principio general de no retroactividad y de progresividad de los derechos humanos y que conlleva una vulneración a los estándares internacionales en la materia y al derecho a la salud reproductiva de las mujeres, adolescentes y niñas", según un comunicado difundido por comité del Mecanismo de Seguimiento de la Convención de Belém do Pará (Mesecvi).

"De ser ratificada esta modificación se contravendrían los más altos estándares internacionales en la materia al negar la posibilidad de reformar las leyes", alertó, antes de la sesión de este jueves.

Asimismo, subrayó que este tipo de prohibiciones "generan en las mujeres consecuencias irreparables y pueden llegar a consolidarse como tortura y malos tratos a manos del Estado".

El aborto y las violaciones en  Honduras

Según el Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de  Honduras (Iupdas), de enero a diciembre de 2018, se realizaron 2.972 evaluaciones médico legal por denuncias de delitos sexuales, un promedio mensual de 248 casos, de las cuales muchas de esas agresiones sexuales terminaron en embarazos no deseados.

Debido a la penalización absoluta del aborto en el país latinoamericano, las mujeres hondureñas se ven forzadas a seguir adelante con sus embarazos o entregarse a la clandestinidad donde corren el riesgo de terminar en la cárcel o muertas.