El Gobierno de Hong Kong anunció la suspensión de sus acuerdos de extradición con Alemania y Francia, en represalia por la supuesta intromisión en asuntos internos, en referencia a las críticas y sanciones de esos países a la nueva ley de seguridad que aprobó China para esa región semiautónoma.

Alemania ya había anunciado a fines de junio que suspendía su tratado bilateral de extradición con Hong Kong, mientras que Francia optó por abandonar el proceso de ratificación de dicho acuerdo, en línea con Reino Unido y Estados Unidos, los dos países que más fuerte están oponiéndose a la ley impuesta por el Gobierno chino a la región semiautónoma.

El Gobierno hongkonés lamentó en un comunicado que los dos países europeos hayan actuado de manera unilateral aludiendo "entre excusas" a la ley de seguridad.

Estas medidas suponen "una interferencia en los asuntos internos de China y una violación de las leyes y normas básicas que rigen las relaciones internacionales", sostiene el comunicado, citado por la agencia de noticias DPA.

El Gobierno de Carrie Lam acusó a Berlín de "politizar" la cooperación jurídica, en relación a un tratado suscrito en 2006 y que entró en vigor en 2009.

El acuerdo con Francia, en tanto, estaba pendiente de ratificación desde 2017.

El telón de fondo de la polémica son los recientes acontecimientos en Hong Kong, en particular la nueva ley de seguridad impuesta desde China continental, que sanciona, entre otros delitos, la injerencia extranjera, y facilita la detención con duras penas de cárcel para opositores.

Además, el aplazamiento de las elecciones previstas para este año en el distrito financiero ha generado un mayor malestar político y social.