Brasil marcó este martes un nuevo récord en la cantidad de personas fallecidas por coronavirus (Covid-19) y vivió una dramática situación a causa de la pandemia cuando se supo que al menos 11 pacientes murieron en los últimos días en la ciudad de Taboão da Serra, en el interior del estado San Pablo, a la espera de una cama en los hospitales, desde hace tiempo desbordados.

Pero en pleno flagelo, el presidente Jair Bolsonaro insiste en no decretar cuarentenas. en minimizar los efectos de la pandemia y en rechazar las medidas de prevención impulsadas en casi todo el mundo, como cuarentenas y restricciones a la circulación.

"Tenemos a 11 pacientes intubados, 16 esperando transferencia vía Cross (el sistema para transferir pacientes a otros hospitales del estado) y 11 fallecidos; desgraciadamente, esos 11 fallecidos estaban esperando una plaza en cuidados intensivos", lamentó en conferencia de prensa la secretaria adjunta de Salud de la ciudad, Thamires May.

El pasado viernes se registró el primer fallecimiento y ayer, los dos últimos. La edad de las víctimas variaba entre los 52 y los 95 años.

El dilema de la última cama

Esta es la primera ciudad del estado San Pablo que registra muertos por falta de plazas en las unidades de cuidados intensivos (UCI) de los hospitales y, según informó la agencia de noticias Sputnik, en Taboão da Serra, de casi 300.000 habitantes, ya no hay camas de terapia intensiva en sus hospitales, un episidio que se repitió en algunos países de europa durante la primera ola y se conoció como "el dilema de la última cama".

La ciudad se encuentra en el área metropolitana de San Pablo, que actualmente tiene el 81,2% de sus camas de UCI ocupadas.

Hospitales colapsados en Brasil

Varios estados brasileños tienen los sistemas hospitalarios colapsados y algunos, como Santa Catarina o Minas Gerais en los últimos días empezaron a trasladar pacientes en avión a otras regiones.