Grupos de manifestantes protagonizaron ayer violentos enfrentamientos con la policía en el centro de París, y en menor medida en Nantes y Rennes, durante una gran manifestación en el final de una jornada de huelga de transportes y servicios públicos contra las reformas del presidente francés, Emmanuel Macron.

En la capital francesa, manifestantes ubicados al margen del recorrido oficial de la marcha atacaron con piedras a las fuerzas policiales, que respondieron con material antidisturbios y gases, reportó la agencia de noticias EFE.

Los disturbios estallaron en paralelo a la manifestación de los trabajadores de la compañía estatal ferroviaria SNCF, que salió de la estación del Este de París, en contra de las reformas de Macron, que pretende derogar derechos y estatutos laborales. Los gases antidisturbios llegaron a las estaciones de subte, mientras manifestantes con la cara tapada lanzaban adoquines y rompían vidrieras.

En Nantes y Rennes, en el oeste de Francia, grupúsculos de jóvenes atacaron a las fuerzas del orden y destrozaron mobiliario urbano, reportó el diario Le Parisien.

Los sindicatos convocantes de la marcha rechazan, en particular, la reforma del estatuto de los trabajadores ferroviarios y la pérdida de poder adquisitivo de funcionarios y pensionistas.

Muchos jóvenes y estudiantes se unieron a la marcha en París, una de las cerca de 180 organizadas en toda Francia en denuncia de las políticas "liberales y de austeridad" de Macron. Esta jornada de movilización cuenta con un apoyo mayoritario del 55% de los franceses, según una encuesta del instituto demoscópico Odoxa.