El grupo francés Vallourec recibió una multa de 288 millones de reales (unos USD 51 millones) por "daños medioambientales" tras el desborde de una represa en una de sus minas en Brasil, anunciaron las autoridades locales.

El gobierno del estado de Minas Gerais (sureste de Brasil) indicó en un comunicado que "notificó a Vallourec por los daños medioambientales causados por el desborde de un dique de contención de sedimentos de la mina Pau Branco", ubicada en la ciudad Nova Lima, en la región metropolitana de Belo Horizonte.

La notificación también prevé "la suspensión de actividades (de la represa) hasta la presentación de los documentos que acrediten su estabilidad", informó la agencia AFP.

Anegamientos

El desborde, provocado por las fuertes lluvias que azotan la región de Minas Gerais, ocurrió el fin de semana pasado.

Las toneladas de agua con lodo que se escaparon de la represa interrumpieron durante dos días el tránsito en la carretera que conecta Belo Horizonte con Rio de Janeiro.

En un comunicado enviado a la AFP, Vallourec "confirmó que recibió la notificación de la multa" y dijo que "sus áreas técnicas están analizando el contenido del documento".

Desde que se desbordó el dique, Vallourec "no escatimó esfuerzos" en "minimizar los trastornos", añadió la compañía.

Pedidos de informes

De acuerdo con el gobierno de Minas Gerais, Vallourec, que extrae hierro desde 1980 para fabricar tubos en la mina de Pau Branco, es considerada "reincidente", ya que había sido multada en 2020 "por incumplir los plazos establecidos para enviar documentos relativos a las represas de agua".

Las intensas lluvias que afectan a Minas Gerais provocaron inundaciones y deslizamientos que dejaron diez muertos el fin de semana, según las autoridades locales.

Todos los operadores de minas en la región fueron obligados a suministrar en 24 horas detalles sobre la estabilidad de sus represas y algunos habitantes fueron evacuados preventivamente, según el gobierno de Minas Gerais.

A principios de 2019, la ruptura de un dique minero de la empresa Vale en Brumadinho, también en Minas Gerais, dejó 270 muertos y daños incalculables al medio ambiente.