Desconocidos atacaron en la madrugada de ayer con bombas incendiarias una iglesia católica en Santiago de Chile, el séptimo ataque de este tipo desde los días previos a la llegada del Papa Francisco, informaron fuentes policiales.

El fuego de "al menos siete bombas molotov" dañó la entrada principal y algunos vitrales de la parroquia Sagrado Corazón de Jesús del municipio de Lo Espejo, al suroeste de la capital chilena, dijeron las fuentes.

El ataque fue el séptimo de los perpetrados con características similares en Santiago antes, durante y después de la visita que hizo a Chile el papa Francisco, la semana pasada y se suma a otros cometidos en el sur del país, donde fueron destruidos tres helicópteros, cuatro iglesias, una escuela y una explotación agrícola, enumeró la agencia de noticias EFE.

El ataque incendiario más fuerte fue el sábado pasado en la localidad lacustre de Calafquén donde la Iglesia de la Virgen de la Candelaria en la comuna de Panguipulli, Región de Los Ríos, quedó reducida a escombros y cenizas.

Los autores del atentado de ayer no dejaron panfletos o mensajes en el lugar y, según el capitán de Carabineros Rodrigo Pérez, los primeros peritajes "no han dado pistas sobre los posibles autores".