Al menos catorce personas murieron y 41 resultaron heridas con quemaduras tras la erupción del volcán de Semeru en la provincia de Java Oriental en Indonesia. Una cortina de humo y cenizas cubrió los pueblos aledaños, arrasando con daños a sus infraestructuras, y provocando la evacuación de cientos de habitantes. 

No es la primera vez que sucede, pues las explosiones en la montaña que mide 3.676 metros comenzaron en diciembre del 2020, cuando entró en el segundo nivel de alerta. Esta vez, también hay al menos dos personas desaparecidas y ocho que se encuentran atrapadas bajo los escombros, según informaron las autoridades. 

La actividad sísmica que provoca las erupciones (así como también terremotos) es frecuente en la zona geográfica de Indonesia, ubicada en la región que se conoce como el "Anillo de Fuego" del Pacífico, con 130 volcanes activos.

De hecho, en esa zona hacia fines de 2018 un volcán provocó un terremoto submarino que originó un trágico tsunami con un saldo de más de 400 personas fallecidas. 

Muchas imágenes impactantes circularon en las redes sociales en los que se puede ver el humo y las cenizas cayendo por la pendiente mientras las personas intentan alejarse del lugar ante el avance de la lava.

El fenómeno provocó que "muchas zonas se quedaran en penumbra por la ceniza volcánica", informó un vocero de la agencia de rescate, quien precisó que se están construyendo refugios en zonas resguardadas de la actividad volcánica. Por eso, el Gobierno estableció un rango de cinco kilómetros alrededor del cráter como zona restringida por el peligro.