Tras el triunfo logrado con la reforma fiscal a fines del año pasado, el presidente de EE.UU., Donald Trump, encara el nuevo año económico centrado en un multimillonario plan de inversión en infraestructura y la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Una vez finalizadas las vacaciones navideñas en Florida, Trump, que mañana cumple un año en la Casa Blanca, convocó a los líderes republicanos en el Congreso en la residencia oficial de descanso de Camp David (Maryland) para discutir el multimillonario plan de inversiones y las posibles trabas legislativas.

"La visión de infraestructura es muy clara y está basada en torno a dos objetivos principales: utilizar los fondos federales tan eficientemente como sea posible para generar más de 1 billón de dólares en inversiones y acelerar el complejo y prolongado proceso de permiso", declaró Lindsay Walters, portavoz adjunta de la Casa Blanca.

Trump criticó de manera reiterada la situación de la infraestructura en EE.UU. al asegurar que gran parte está "en ruinas" y parece "del tercer mundo".

Por ello, gran parte del esfuerzo económico de su segundo año de mandato estará concentrado en torno a este ambicioso plan.

En esta ocasión, tanto la oposición demócrata como los republicanos parecen estar de acuerdo en la necesidad de invertir en la red de infraestructura, hay desacuerdos sobre los fondos y el modo de financiarlo.

El asesor económico principal de la Casa Blanca, Gary Cohn, anticipó que la propuesta buscará alianzas entre el sector público y privado a través de incentivos para lograr respaldar el plan, estimado en 1 billón de dólares en la próxima década.

De esta forma serían las empresas privadas las que asuman gran parte del costo, sin elevar la deuda gubernamental, a cambio de la participación en la gestión operativa de estos proyectos.

El programa tendría carácter integral e incluiría la red de transporte (carreteras, ferrocarriles, aeropuertos), así como la extensión del acceso a la banda ancha para comunidades rurales y hospitales para veteranos de guerra.

La Casa Blanca había apuntado a enero de este año como la fecha en la que se entregaría un plan detallado al Congreso estadounidense sobre las prioridades y necesidades, pero parece que la cuestión se retrasará hasta después del discurso sobre el Estado de la Unión que Trump ofrecerá el 30 de enero.

El otro gran foco de interés económico de 2018 girará en torno a las complejas conversaciones para renegociar el TLCAN, en vigor desde 1994 entre Canadá, México y EE.UU.

El presidente, que ha calificado el pacto comercial como "un desastre" para los trabajadores estadounidenses, amenazó en varias ocasiones con salir unilateralmente del mismo, sembrando las dudas entre los equipos negociadores.

A fin de mes, precisamente, EE.UU., México y Canadá celebrarán la sexta ronda de conversaciones en Montreal, en lo que será un momento clave, ya que comenzarán a tratar los elementos más espinosos, como el aumento de la cuota de componentes estadounidenses en áreas vitales del pacto, como el sector automotriz.