Inglaterra comenzó a levantar algunas restricciones impuestas por la pandemia de coronavirus, pero manteniendo la distancia social.

Estos "pasos de bebé", como los definió el primer ministro británico, Boris Johnson, tienen como objetivo aliviar las medidas de cuarentena que el gobierno impuso a finales de marzo para contener la propagación del coronavirus.

Las inmobiliarias reanudaron la visita de posibles compradores a propiedades en venta o alquiler.

También quedó habilitada la posibilidad de que las personas que no pueden trabajar desde la casa concurran a sus lugares de empleo siempre y cuando se garanticen las medidas para prevenir contagios.

Otro de los rubros que volvió a abrir sus puertas es el de los clubes de golf y de tenis, y los centros que venden plantas y flores para el jardín, dado que resulta más fácil aplicar las reglas de distanciamiento físico.

El gobierno británico insistió con el pedido a la población de que evite, en la medida de lo posible, viajar en transporte público y que, en cambio, camine o use bicicleta.

Más allá de las flexibilizaciones, por el momento no se podrá visitar a familiares o amigos en sus casas, pero sí verlos al aire libre, manteniendo la distancia; en tanto que será ilimitado el tiempo de ejercicio físico fuera del domicilio.

Las autoridades recomendaron además el uso de mascarillas en el transporte público o si se encuentran en algún lugar cerrado.