El gobierno de Irán aseguró que el último informe crítico emitido por la Agencia Internacional de la Energía Atómica (OIEA) responde a las "conspiraciones" de países como Estados Unidos, y sostuvo que no tiene "obligación" de facilitar el acceso a su producción de uranio a inspectores del organismo de la ONU.

La OIEA acusó a la República Islámica de incrementar su arsenal de uranio enriquecido muy por encima de los límites contemplados en el acuerdo nuclear de 2015 y de vetar la entrada de los inspectores internacionales a instalaciones sospechosas.

El representante de Irán ante la organización, Kazem Gharib Abadi, afirmó que Estados Unidos e Israel están "presionando" para que la OIEA "se salga de sus obligaciones".

En este sentido, dijo que el pedido de "aclaraciones o acceso adicional" responde a "información falsa", según la agencia iraní de noticias Mehr, citada por la agencia española Europa Press.

Añadió que este sesgo "no es solo incoherente con los documentos fundacionales de la agencia y el régimen de verificación, sino que hace que Irán no tenga obligación de cumplir las demandas".

"Si los países no toman medidas contra estas conspiraciones, su soberanía nacional se puede ver comprometida", completó.