Irán pidió a la Corte Internacional de Justicia (CIJ) que se declare competente para juzgar a Estados Unidos por “la expropiación de propiedades de compañías” iraníes a través de la congelación de fondos de este país en bancos norteamericanos.

El agente de Irán ante la CIJ, Mohsen Mohebi, reclamó a los jueces que “rechacen todas las objeciones preliminares” presentadas el pasado lunes por Estados Unidos, cuyos abogados exigieron al tribunal que declare el caso inadmisible.

Las vistas orales se remontan a una denuncia presentada por Teherán en junio de 2016, dos meses después de que la Corte Suprema de Estados Unidos ordenase la congelación de 2.000 millones de dólares de fondos iraníes depositados en bancos estadounidenses.

Varias compañías estatales, entre ellas el Banco Central de Irán, se han visto afectadas por la medida. Esos fondos se utilizarían para indemnizar a los familiares de 241 marines muertos en un ataque en Beirut, sucedido en 1983 y calificado por Washington como un atentado terrorista patrocinado por Teherán.

La congelación de los fondos se basó en una ley federal estadounidense, aprobada en 2002, para que las víctimas de atentados puedan reclamar indemnizaciones cuando los ataques sean “promocionados” por terceros países.