El director regional de la ONG Human Rights Watch (HRW), Omar Shakir, acusado de apoyar el boicot a Israel en favor de Palestina, tendrá que abandonar el país después de que la Corte Suprema ratificara su expulsión ordenada por el gobierno.

"La decisión ahora vuelve al gobierno israelí y, si continúa, tengo 20 días para salir y se unirá al rango de Irán, Corea del Norte y Egipto que bloquean el acceso a trabajadores de HRW. No nos detendremos y no seremos los últimos", publicó Shakir en sus redes sociales.

Con esta decisión se termina el procedimiento legal que comenzó tras la orden de mayo de 2018 del gobierno israelí de revocar el visado de trabajo de Shakir en virtud de la Ley de Inmigración de 2017, que permite rechazar la entrada de personas que boicotean al país.

Israel ya negó el visado a Shakir en febrero de 2017 al considerar que HRW se dedicaba a hacer "propaganda" en favor de los palestinos y no a defender los derechos humanos.