Los diputados israelíes, con el apoyo del principal socio de coalición del primer ministro, Benjamin Netanyahu, aprobaron una propuesta preliminar para disolver el Parlamento e ir hacia su cuarta elección nacional en menos de dos años.

La votación de 61-54 se produjo solo siete meses después de que la coalición asumiera el poder en una declaración de unidad nacional para enfrentar la crisis del coronavirus.

Pero desde entonces, la alianza entre el Partido Likud de Netanyahu y Azul y Blanco del ministro de Defensa, Benny Gantz, se vio envuelta en luchas internas.

Como resultado de las profundas divisiones producidas por su acuerdo de poder compartido, el Gobierno aún no aprobó un presupuesto para 2020.

Esta falta de presupuesto derivó en profundos recortes a los israelíes en un momento en que se estima que el desempleo supera el 20% debido a la pandemia.

Si no se aprueba un presupuesto para 2020 antes del 23 de diciembre, la ley israelí estipula una disolución automática del Parlamento y nuevas elecciones.

Según el acuerdo de coalición, Netanyahu se desempeñará como primer ministro hasta noviembre de 2021, y el trabajo se rotará a Gantz durante 18 meses después de eso.

La única forma en que Netanyahu puede mantener su asiento y salirse de ese acuerdo es si el presupuesto no se aprueba.

Por su parte, Gantz parece haber concluido que las elecciones son inevitables y que cuanto antes se celebren, mejor.

Al adelantar las elecciones a principios del próximo año, parece estar confiando en que Netanyahu será castigado por los votantes por su criticada gestión de la pandemia y una economía en serios apuros.

Netanyahu, por otro lado, se beneficiaría alargando las conversaciones presupuestarias y retrasando las elecciones para fin de año con la esperanza de que llegue una vacuna contra el coronavirus y la economía comience a recuperarse.

La votación solo dio una aprobación preliminar para poner fin a la alianza y forzar una nueva elección a principios del próximo año.

La ley se dirige ahora a un comisión antes de que el Parlamento en su conjunto obtenga la aprobación final, mientras se espera que Gantz y Netanyahu continúen las negociaciones en un último intento por preservar la alianza, informó la cadena de noticias CNN.

El partido de Gantz se unió hoy a la oposición y expresó su descontento con Netanyahu, acusándolo de anteponer sus propios intereses personales a los del país.

Netanyahu, que está siendo juzgado por una serie de cargos de corrupción, es acusado por Gantz de obstaculizar un trabajo gubernamental clave, incluida la aprobación de un presupuesto nacional, con la esperanza de paralizar o anular los procedimientos legales en su contra.

Por su parte, el líder de la oposición, Yair Lapid, cuyo partido Yesh Atid votó por nuevas elecciones, acusó al Gobierno de un grave mal manejo de la crisis del coronavirus y sus consecuencias económicas.