Italia aprobó un plan de 55.000 millones de euros para ayudar a las familias y empresas golpeadas por la emergencia sanitaria, de los cuales más de 25.000 millones serán destinados directamente los trabajadores, por ejemplo, con la renovación de los 600 euros que ya recibieron los autónomos en marzo.

"Hay personas que se han quedado sin trabajo y sin rentas, comerciantes que se arriesgan a cerrar, empresarios en absoluta incertidumbre sobre su futuro: un grito de alarma que nunca hemos olvidado. Una fotografía dolorosa del país que conocemos", dijo el primer ministro Giuseppe Conte en rueda de prensa.

Además de las ayudas a las familias -también extendieron el bono para la contratación de niñeras- el gobierno anunció que serán recortados 4.000 millones en impuestos para todas las empresas que facturen hasta 250 millones de euros.

Entre las ayudas más sorprendentes del gobierno italiano se encuentran las que apoyan al turismo. El Ejecutivo dio el visto bueno a un bono de hasta 500 euros por cada núcleo familiar para gastar en estructuras turísticas del territorio nacional. El subsidio se reducirá a 300 euros para las parejas sin hijos y a los 150 para quienes viajen en solitario.