El Estado italiano resolvió tomar el control de la concesionaria vial Autostrade per l' Italia (Aspi), tras las denuncias de "graves incumplimientos" del contrato por parte del grupo Benetton, que controla el 88% de la firma y pasará a tener un porcentaje inferior al 10 por ciento.

El primer ministro Giuseppe Conte resolvió el ingreso del Estado en la concesionaria vial más grande del país, informó un comunicado del Gobierno, como le reclamaban sectores del oficialismo como el Movimiento Cinco Estrellas y de la oposición, entre ellos la derechista Liga de Matteo Salvini.

El grupo Benetton, que tenía el 88% del paquete accionario de Aspi a través de su firma Atlantia, cederá su participación al Banco de Inversión Público CDP, controlado por el Ministerio de Economía, según lo informado por el Ejecutivo.

El grupo empresario había sido señalado como el principal responsable del derrumbe del puente Morandi, que en 2018 provocó 43 víctimas en las cercanías de Génova, y cuyo mantenimiento era administrado por Aspi.

La decisión se basó en los "graves incumplimientos" de contrato de parte de la concesionaria, según informó la ministra de Transporte, Paola de Micheli, durante la reunión de ministros.