El gobierno italiano afirmó que espera tener para "la semana próxima" un primer balance de la flexibilización de la cuarentena que inició hace dos días con la reapertura de parques y el regreso al trabajo de más de 4 millones de personas, al tiempo que dejó abierta la posibilidad a adelantar la segunda fase de reaperturas si se mantiene la baja en los contagios de coronavirus.

"Epidemiológicamente, los signos de cómo fue el inicio de la flexibilización se interpretarán la próxima semana", dijo el presidente del Instituto Superior de Sanidad (ISS), Silvio Brusaferro, en declaraciones que reproduce la edición online del diario Corriere.

Según Brusaferro: "Del análisis de los datos entenderemos si el comportamiento de los ciudadanos ha sido virtuoso".

El alivio de la cuarentena que rige desde el lunes permite, además, el ejercicio en lugares al aire libre y la apertura de negocios de comida para envíos a domicilio y venta "para llevar". Asimismo, las 4,4 millones de personas que regresaron a sus trabajos deben cumplir estrictas medidas sanitarias en el transporte público.

El ministro para los Asuntos Regionales y las Autonomías, Francesco Boccia, aseguró que si se mantiene la tendencia a la baja de la curva epidemiológica, "es probable" que algunos bares y peluquerías puedan abrir antes del 1 de junio, fecha estipulada para la tercera etapa de la flexibilización.

De acuerdo con un decreto firmado por el premier Giuseppe Conte, las próximas etapas del levantamiento gradual de la cuarentena comenzarán a nivel nacional el 18 de mayo, con la reapertura de negocios minoristas, y el 1 de junio, con el funcionamiento pleno de bares y restaurantes, aunque según las declaraciones de Boccia al diario Repubblica podría haber un adelantamiento por regiones.

Para Brusaferro, la clave del éxito de este tipo de experimentación radica en la conciencia de los ciudadanos. "Cada uno de nosotros participa personalmente y puede marcar la diferencia", aseguró.