Italia, el primer país del mundo en declarar la cuarentena en todo su territorio por el coronavirus, entró en una decisiva fase de su desescalada con la reapertura casi total de los negocios y actividades y el levantamiento de muchas restricciones de movimiento.

“Serán meses muy duros y complejos, no debemos ignorarlo”, advirtió, no obstante, el primer ministro, Giuseppe Conte, al considerar la reapertura como un “primer paso” hacia “una cotidianeidad literalmente cambiada”, reprodujo la Agencia EFE.

Lo dijo en una carta abierta al diario Leggo, una publicación que se distribuye gratuitamente, especialmente en el transporte público, el que usan muchos trabajadores que volvieron a sus puestos.

Comercios, restaurantes, hoteles, peluquerías, museos y hasta las playas se sumaron a los lugares abiertos desde el comienzo de la emergencia sanitaria, como las tiendas de alimentación o farmacias, y también se reanudaron las misas, pero siempre con medidas de seguridad, distancias y mascarillas.

Cafés, tiendas de antigüedades, zapaterías, todos los negocios abrieron siguiendo las normas de seguridad, con carteles para que se entre por turnos, se use la mascarilla, se limpien las manos.

En el barrio romano de San Giovanni, bastantes personas hacían cola, distanciadas entre sí, para entrar a sendas tiendas de dos conocidas cadenas de ropa, como si el fin del confinamiento marcara también el reinicio de la normalidad del consumismo.

Según Confcommercio, la Confederación General Italiana de Empresas, Actividades Profesionales y Trabajo Autónomo, el 70% de los pequeños negocios como tiendas, bares, restaurantes o peluquerías reanudaron su actividad en Italia.

Mientras que un 30% decidió mantener el cierre por el miedo a trabajar con pérdidas o la necesidad de poner a punto los establecimientos para garantizar los protocolos de seguridad.

Las principales playas también han abierto y en ellas también habrá que mantener un protocolo de seguridad marcado por las distancias entre personas o sombrillas.

Entre las prohibiciones que se levantaron está la de viajar a las segundas residencias, aunque solo si se encuentra en la misma región, o visitar a amigos, ya que hasta ahora solo se permitía ver a familiares.