Japón planteará ante el G20 la necesidad de tomar medidas en común para controlar a las criptomonedas con el fin de evitar el lavado de dinero o fraudes relacionados con esos activos.

El país asiático, pionero en la regulación de este tipo de activos virtuales, pondrá el tema sobre la mesa de la reunión de ministros de Economía y Finanzas y de los presidentes de los Bancos Centrales de las 20 naciones más industrializadas del mundo, que se celebrará en Buenos Aires el lunes y martes próximos.

Japón considera necesaria la cooperación internacional para regular las monedas virtuales, que circulan más allá de las fronteras nacionales sin responder ante ningún banco un organismo centralizado, explicó un funcionario del Ministerio de Finanzas nipón.

Al mismo tiempo, Tokio es partidario de que las regulaciones sean flexibles y “no obstaculicen el desarrollo de un sector que cuenta con mucho potencial económico y tecnológico”, según la misma fuente.

Está previsto que la agenda de la próxima reunión del G20 incluya la digitalización financiera, punto que Japón quiere aprovechar para sugerir la coordinación de la vigilancia de los mercados de criptomonedas y las operaciones realizadas con estas divisas digitales.

Se apunta a evitar que este nuevo tipo de monedas se emplee en actividades ilegales como el lavado de dinero o la financiación del terrorismo, así como aumentar la protección al consumidor ante posibles fraudes con unas divisas cuya demanda se ha disparado como activo de inversión.

No obstante, la carencia de legislaciones nacionales o de un criterio común a la hora de regular a las monedas virtuales dificulta que las discusiones puedan conducir a una declaración conjunta sobre el tema.

En abril pasado, Japón se convirtió en el primer país del mundo en reconocer a las criptomonedas como forma legal de pago, y en establecer requisitos para el funcionamiento de los mercados de estas divisas que basan su valor en la tecnología blockchain (cadena de bloques) y en la encriptación de datos.

El martes último. la titular del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, instó a los gobiernos y bancos centrales a colaborar en el desarrollo de regulaciones para evitar que las criptomonedas se conviertan en “un nuevo vehículo importante para el lavado de dinero y la financiación del terrorismo”.

Mediante un mensaje en el blog del FMI, Lagarde señaló que la tecnología detrás de las criptomonedas “es un avance emocionante que podría ayudar a revolucionar los campos más allá de las finanzas” como por ejemplo “impulsar la inclusión financiera al proporcionar métodos de pago nuevos y de bajo costo a quienes carecen de cuentas bancarias”.

Sin embargo, consideró que antes de llegar a ese punto “debemos dar un paso atrás y comprender el peligro que conlleva la promesa” de estos activos, que “generalmente se crean de forma descentralizada y sin necesidad de un banco central”, lo que le “da a las transacciones de criptoactivos un elemento de anonimato”.