La farmacéutica Janssen, de la multinacional norteamericana Johnson & Johnson, comenzó este miércoles uno de los ensayos de fase final de prueba (fase 3) más grandes del mundo para la vacuna contra el coronavirus (Covid-19) "Ad26.COV2.S" con 60.000 voluntarios, un avance que de inmediato generó debate político en Estados Unidos, el país más afectado por la pandemia con más de 200.000 muertos.

Se trata del mayor estudio clínico de uno de los fármacos para combatir el Covid-19, ya que lo 60 mil voluntarios que participarán de los testos son de tres continentes, y que será aplicada en forma simultánea en pacientes de ArgentinaEstados Unidos, Brasil y Sudáfrica, entre otros países.

"La idea de la compañía es tener los resultados de las pruebas a partir del próximo año ; si son positivos, podrían dar lugar a una autorización de emergencia de los gobiernos de todo el mundo", subrayó Johnson & Johnson, sin embargo, anticipó que "no se esperan las definiciones preliminares hasta en los próximos dos meses".

"Grandes noticias", dijo en Twitter el presidente Donald Trump, poco después de que se diera a conocer la noticia.

A continuación, pidió una rápida aprobación a la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA), una agencia gubernamental independiente que se encarga de aprobar el uso de nuevos fármacos, vacunas y otros productos relacionados con la salud pública.

"¡Numerosas grandes compañías están viendo resultados fantásticos. La FDA debería moverse rápido!", exclamó el mandatario.

Las otras tres farmacéuticas que consiguieron llevar sus ensayos a esa instancia son Moderna, AstraZeneca y Pfizer, esta última en colaboración con la alemana BioNTech, reportó la agencia de noticias EFE.

Según detalló en un comunicado el Instituto Nacional de Alergia y Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos (NIAID), la vacuna de Janssen cuenta con dos ventajas con respecto a sus competidores:

  1. No es necesario su almacenamiento a temperaturas bajo cero, lo que facilitaría su distribución
  2. La inmunización puede producirse cuando el paciente recibe sólo una dosis, en vez de dos

Según esa fuente, los 60.000 voluntarios serán reclutados en 215 clínicas de Estados Unidos y de otros países, como España, donde ya hubo ensayos en tres hospitales.

La fase final se llevará a cabo luego de que un estudio anterior mostrara "resultados prometedores" en relación al grado de protección contra el Sars-Cov2, a partir de la utilización de un adenovirus modificado (que causa la gripe común). 

Según la empresa, la barrera química se “producirá a gran escala” y llegarán a distribuirla a mil millones de dosis en todo el mundo el próximo año.

El nuevo ensayo forma parte de la Operación Warp Speed (Máxima Velocidad), lanzada por el Gobierno para acelerar el desarrollo de vacunas y tratamientos.

La urgencia que Trump manifestó en las últimas semanas para conseguir una vacuna preocupa a miembros de la oposición demócrata, que temen que el mandatario interfiera en el proceso de revisión de la vacuna para beneficiarse políticamente en las elecciones de noviembre.

El miércoles pasado, Trump prometió que distribuirá 100 millones de dosis antes de final de año y contradijo así a uno de los expertos de más alto rango en el Gobierno, Robert Redfield, quien horas antes había afirmado que la mayoría de la población no podría acceder a una vacuna hasta el tercer trimestre de 2021.

Este miércoles, en una audiencia en el Senado, Redfield, director de los gubernamentales Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), rechazó responder a preguntas sobre ese enfrentamiento con Trump y se limitó a decir: "Presento los datos y la ciencia como los entiendo y continuaré haciéndolo. No voy a estar modulando lo que digo por si alguien lo valora o no".

Coronavirus en Estados Unidos

Entretanto, la tendencia ascendente de contagios y decesos se mantiene, con 6,9 millones de casos y más de 201.000 fallecidos, según el recuento independiente de la Universidad Johns Hopkins.

Por otro lado, se informó este miércoles que la celebración del Año Nuevo en la emblemática plaza Times Square de Nueva York, que suele convocar a de más de 1 millón de visitantes, será esta vez en forma virtual para evitar la propagación del virus.

El multitudinario evento comenzó en 1904, con solo dos suspensiones en 1942 y 1943 por los apagones durante la Segunda Guerra Mundial.