El gobierno británico publicó su "oferta final" de acuerdo sobre el Brexit a la Unión Europea (UE), que tiene como punto central mantener abierta la frontera entre Irlanda e Irlanda del Norte, la principal divergencia entre Londres y Bruselas.

El primer ministro británico, Boris Johnson, dijo en una carta al presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, que no alcanzar un acuerdo para la fecha prevista del Brexit, el 31 de octubre, será un "fracaso político del cual todos seremos responsables".

La carta explica que la propuesta estipula que Irlanda del Norte debe abandonar la unión aduanera comunitaria cuando el Reino Unido salga de la UE, una vez transcurrido un periodo de transición que se alargaría, previsiblemente, hasta finales de 2020.

La región, que es parte del Reino Unido, se mantendría alineada con las regulaciones del mercado único europeo, pero solo en lo referente a la libre circulación de mercancías, lo que evitaría barreras fronterizas con la República de Irlanda, un Estado de la UE.

El Parlamento norirlandés debería aprobar este acuerdo para que entre en vigor y ser capaz de ratificarlo cada cuatro años, dijo Johnson en su carta, informó la cadena BBC.

Según este plan, de todos modos serán necesarios controles aduaneros, pero el premier insinuó en su carta que eso podría hacerse no en la frontera propiamente dicha, sino en "otros puntos de la cadena de abastecimiento".

Un acuerdo sobre el Brexit alcanzado entre la UE y la antecesora de Johnson, la también conservadora Theresa May, fue rechazado tres veces por el Parlamento británico en gran parte por oposición a un cláusula que establece que no habrá una vuelta a los controles fronterizos en la isla de Irlanda.

La libre circulación de bienes y personas a través de esa frontera es considerada un pilar del acuerdo de paz que puso fin a décadas de violencia política en Irlanda del Norte entre pro británicos y republicanos que quieren incorporarse a Irlanda.

Pero los partidarios del Brexit se oponen a esta cláusula, porque obligará al Reino Unido a cumplir con las normas comerciales de la UE para evitar los controles fronterizos y limitará su capacidad de alcanzar nuevos acuerdos comerciales con otras naciones.