El rey emérito español, don Juan Carlos I de Borbón, anunció que abandonará España, ante la repercusión pública del presunto cobro de coimas por USD100 millones por gestionar la instalación de un tren de alta velocidad entre las ciudades saudíes de La Meca y Medina, que fue adjudicado a firmas españolas.

Juan Carlos le comunicó al actual monarca Felipe VI su "meditada decisión" de trasladarse a vivir fuera de España, ante la repercusión pública de "ciertos acontecimientos pasados" de su vida privada, informó el Palacio de la Zarzuela en un comunicado.

El emérito expresó su decisión mediante una carta en la que afirmó que optó por tal medida con el mismo afán de servicio a España que inspiró su reinado. "Deseo manifestarte mi más absoluta disponibilidad para contribuir a facilitar el ejercicio de tus funciones, desde la tranquilidad y el sosiego que requiere tu alta responsabilidad" señala el rey emérito en la misiva asegurando que así se lo piden su "legado" y su propia "dignidad como persona".

La Fiscalía del Tribunal Supremo español mantiene abierta desde hace dos meses una investigación para comprobar si el rey emérito cometió blanqueo y evasión fiscal en relación con el AVE a La Meca. A criterio de la Fiscalía, Juan Carlos I dejó de estar protegido por su inviolabilidad al abdicar en junio de 2014, y por lo tanto a partir de esa fecha se pueden investigar posibles delitos que habría cometido. No así con los que habrían sucedido mientras ostentó el trono, según publica el medio español elDiario.es.

Este criterio sin embargo sería distinto en Suiza, donde el rey emérito está siendo también investigado por el origen de su fortuna. El británico The Telegraph informó que el actual rey de España, Felipe VI, era uno de los beneficiarios de la fundación que habría creado Juan Carlos de Borbón y en la que se recibieron 100 millones de dólares de Arabia Saudí.