Un informe sobre jubilaciones en Japón advirtió que la brecha entre ingresos y ahorros del estado impedirá que muchos jubilados puedan vivir sólo de las pensiones.

Se trata de un tema muy sensible en el país del sol naciente, donde la población está muy envejecida y la tasa de nacimientos se desploma.

El ministro de Finanzas, Taro Aso, se negó a aceptar los resultados de este análisis realizado por la Agencia de Servicios Financieros (FSA). El informe cifraba en 185.000 dólares, aparte de sus pensiones, lo que una pareja promedio japonesa necesitaría tras su jubilación para vivir durante 30 años.

El primer ministro Shinzo Abe explicó que el informe había sido "malentendido" y defendió las reformas del sistema de pensiones implementadas en 2004 que, en su opinión, habrían asegurado su sostenibilidad.

En medio de esta tormenta política nacional, el ejecutivo de Abe también está enfrentando las consecuencias de un terremoto de 6,7 puntos Richter que ha castigado el noroeste del país y motivó una alerta de tsunami.