La Justicia belga cerró ayer la causa de extradición contra el ex presidente catalán Carles Puigdemont y otros cuatro ex miembros de su gobierno, después de que el Tribunal Supremo español retiró la orden de detención dictada en su contra a raíz del proceso de secesión.

El juez que tramitaba el procedimiento anunció la decisión durante una breve audiencia de cinco minutos a la que asistieron sólo las defensas de los dirigentes catalanes, según informaron medios belgas y españoles.

Con el archivo del causa quedan sin efecto las medidas cautelares dictadas el 5 de noviembre por la justicia belga, que mantenía en libertad vigilada a Puigdemont y a sus ex consejeros. Ahora, todos ellos podrán salir de Bélgica.

El juez del Tribunal Supremo español Pablo Llarena levantó las órdenes europea e internacional de detención dictada contra los dirigentes catalanes huidos a Bruselas para evitar que la Justicia belga los extraditara sólo para ser juzgados por algunos de los delitos que se les imputan.

No obstante, la orden de detención nacional se mantiene, con lo que si Puigdemont entra en territorio español será detenido y llevado ante los tribunales.

A pesar de su frustrado plan de secesión, Puigdemont pretende recuperar su cargo en las elecciones del 21 de diciembre, y se comprometió a regresar a Cataluña si gana los comicios.

En tanto, el Tribunal Supremo español rechazó autorizar la salida de prisión del líder secesionista Jordi Sánchez, para que pueda participar de la campaña de las elecciones del 21 de diciembre, y limitó sus contactos con la prensa y el uso de Internet al régimen de control penitenciario.

Sánchez va a las elecciones como "número dos" de la lista Junts per Catalunya (Juntos por Cataluña), que encabeza Puigdemont.