El líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, decidió suspender el plan de acciones militares propuesto por el Estado Mayor y dirigido a Corea del Sur, informó la Agencia Central de Noticias de Corea (KCNA, por sus siglas en inglés).

Kim hizo el anuncio en una videoconferencia de la Comisión Militar Central del Partido del Trabajo de Corea del Norte, en lo que parece una desescalada de la tensión con su vecino del sur.

Según la agencia oficial norcoreana, en la reunión se consideraron los principales proyectos de la política militar, los informes y decretos que se discutirán durante la quinta sesión de la Comisión Militar Central del partido, así como varios documentos que reflejan "las medidas estatales para un fomento ulterior de la capacidad militar nacional de contención".

A finales de mayo la ONG Combatientes por la Libertad de Corea del Norte lanzó hacia Corea del Norte desde el territorio surcoreano 20 globos con 500.000 folletos de propaganda anti-Pyongyang en lo que fue el tercer lanzamiento en este año.

En respuesta, Pyongyang amenazó con romper los acuerdos logrados en la cumbre histórica de los líderes de las dos Coreas, Kim y Moon Jae-in, de 2018, en particular la Declaración de Panmunjom, que preveía la suspensión de acciones hostiles, incluida la emisión de propaganda por radio y la distribución de folletos.

El 9 junio, Corea del Norte cortó las líneas de comunicación civiles y militares con la nación vecina, y el día 16 destruyó la oficina de enlace que operaba con el Sur en la ciudad fronteriza de Kaesong. Además, anunció que se prepara para lanzar hacia el Sur miles de globos con millones de folletos de propaganda anti-Seúl.

En este marco, el Ministerio de Unificación de Corea del Sur presentó una denuncia contra las ONGs Combatientes por la Libertad de Corea del Norte y el grupo de desertores Keunsaem, que suele enviar a Corea del Norte botellas de plástico con arroz y propaganda anti-Pyongyang.

El Ministerio de Unificación responsabilizó a esas ONGs de "generar tensiones entre el Sur y el Norte y poner en peligro las vidas y la seguridad de los residentes (surcoreanos) en las zonas fronterizas".