El exsecretario de Estado de Estados Unidos, Henry Kissinger, aseguró que su país está al borde de una guerra con China y Rusia, por lo que hizo un llamado para no aumentar las tensiones en Taiwán.

"Estamos al borde de una guerra con Rusia y China por temas que parcialmente creamos, sin que tengamos idea de cómo van a terminar o hacia dónde nos van a llevar", comentó el político estadounidense en entrevista para The Wall Street Journal.

Para Kissinger, "la actual administración ha tenido problemas para definir una dirección" y se ha vuelto "muy reactiva a la emoción del momento", señala la agencia Sputnik.

Interferencias

En este sentido, Kissinger advirtió que se debe ser muy cuidadoso de presionar un conflicto entre China y Taiwán que podría cambiar la estructura básica de la relación que han construido ambos territorios.

"La política que ha sido aplicada por ambas partes ha producido y permitido el progreso de Taiwán en una entidad democrática autónoma y ha preservado la paz entre China y EEUU por 50 años", recordó el exsecretario de Estado durante las administraciones de Richard Nixon y Gerald Ford.

Por ello, Kissinger pidió "no acelerar las tensiones y generar opiniones", ya que "para eso necesitas tener un propósito". El exfuncionario estadounidense considera que actualmente los líderes de EEUU han tenido problemas para separar "sus relaciones personales con el adversario", lo que provoca que los valores de cada país interfieran en las mesas de negociación.

Visitas

Tras la sorpresiva de la presidenta de la Cámara de Representantes de EEUU, Nancy Pelosi, a Taiwán, a principios de agosto, diferentes voces han alertado sobre la posibilidad de que estalle un conflicto armado por parte de China, quien calificó el viaje como una provocación.

Por su parte, el Gobierno de Joe Biden insiste en que el viaje no afecta el reconocimiento de la política de una sola China, pues se trató de una decisión personal de Pelosi.

Sin embargo, este fin de semana una delegación de legisladores de EEUU viajó a Taipéi para tratar temas sobre seguridad regional y comercio, lo que generó nuevas tensiones con Beijing.