El gobierno de Estados Unidos “no hará concesiones” durante las negociaciones con el líder norcoreano Kim Jong-un y exigirá como condiciones detener las pruebas de misiles y abrir la puerta a la desnuclearización, remarcó hoy Mike Pompeo, director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA).

"No se equivoquen. Mientras estas negociaciones se producen, no se harán concesiones”, remarcó Pompeo en el programa “Fox News Sunday” de la cadena conservadora Fox News.
Corea del Norte deberá ofrecer, precisó Pompeo, “pruebas verificables, completas e irreversibles” de que los ensayos de misiles han finalizado y Estados Unidos “mantendrá sus estrictas sanciones económicas” a Pyongyang.

Ayer, el presidente estadounidense, Donald Trump, pronosticó en un acto en Pensilvania que las conversaciones con Kim serán un “tremendo éxito”, días después de que se revelase que había aceptado un histórico encuentro con el líder de la nación asiática. 

De producirse, sería la primera reunión de la historia entre los líderes de Estados Unidos y Corea del Norte, previsiblemente en mayo próximo, aunque la portavoz presidencial, Sarah Sanders, matizó que aún no había “ni un lugar ni una fecha fijada”.

"El presidente tomó la decisión: este es momento adecuado para reunirse con Kim”, dijo Pompeo

El sorprendente anuncio sobre la reunión lo hizo el jefe de la Oficina de Seguridad Nacional de Corea del Sur, Chung Eui-yong, quien se citó el jueves pasado con Trump en la Casa Blanca para transmitirle un mensaje de Kim Jong-un, a quien había visto el lunes en Pyongyang.
El acercamiento entre ambos países se produce después de un año de escalada de las tensiones, cruce de insultos y de continuas amenazas militares.

Trump calificó a Kim de “maníaco”, mientras que el líder norcoreano tildó al mandatario estadounidense de estar “mentalmente desequilibrado”.