La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) llevará a cabo una nueva investigación sobre las violaciones de los Derechos Humanos cometidas en Bolivia en el marco de la crisis política, tras llegar a un acuerdo con el Gobierno de la autoproclamada presidenta interina del país, Jeanine Áñez, que considera que el primer informe de la CIDH está “totalmente sesgado”. El acuerdo entre la CIDH y el Gobierno de Áñez permitirá a un Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) --formado por cuatro personas designadas por la CIDH-- y su equipo técnico “investigar y esclarecer los actos de violencia y las violaciones a los Derechos Humanos ocurridos en el país entre el 1 de septiembre y el 31 de diciembre para la obtención de Justicia para todos y la reparación del daño a las víctimas”. Investigará violencia “contra personas, organizaciones y autoridades en Bolivia, incluyendo actos individuales o colectivos, lesiones personales, detenciones arbitrarias, actos de racismo o discriminación, lesiones de la libertad de expresión”, entre otros.