La Comisión Económica para América Latina y el Caribe ( CEPAL) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) dieron a conocer un documento en el que precisan que "si no se controla la curva de contagio de la pandemia, no será posible reactivar la economía de los países".

También piden "por un aumento del gasto fiscal para controlar la pandemia y favorecer la reactivación y la reconstrucción y porque este sea más eficaz, eficiente y equitativo, de modo que el gasto público destinado a la salud alcance al menos el 6% del producto interno bruto".

El documento, en el que calificaron a América Latina como una región "vulnerable por sus altos niveles de informalidad laboral, urbanización, pobreza y desigualdad, así como por sus sistemas frágiles de salud y protección social", se denomina "Salud y economía: una convergencia necesaria para enfrentar el COVID-19 y retomar la senda hacia el desarrollo sostenible en América Latina y el Caribe".

La CEPAL y la OPS aseguran que "tanto el control de la pandemia como la reapertura económica requieren liderazgo y una rectoría efectiva y dinámica de los Estados, mediante políticas nacionales que integren políticas de salud, políticas económicas y políticas sociales".

Según la CEPAL y la OPS, en estos momentos críticos, en América Latina y el Caribe las medidas de distanciamiento físico "deben complementarse con medidas urgentes de protección social para la población, que garanticen sus ingresos, alimentación y acceso a los servicios básicos".

En cuanto a la reapertura de la economía, la recomendación es que sea gradual "y basarse en protocolos sanitarios que permitan controlar el virus y su propagación, además de proteger a los trabajadores, en particular a los de la salud. De esta manera, se garantizarán una reactivación y un entorno laboral seguros".

Consideran que lo anterior debe ir acompañado de "normas y procedimientos que minimicen los riesgos de contagio, que favorezcan una reacción rápida a un entorno de salud pública dinámico y que contemplen, además, los aspectos concretos de los niveles subnacionales o locales".

A fin de enfrentar los profundos impactos sobre las condiciones de pobreza y desigualdad, se recomienda que continúen las transferencias monetarias y que lleguen a amplios estratos de la población, incluidos aquellos que son vulnerables a caer en condiciones de pobreza.