Varios índices de junio en la eurozona confirman lo que ya venían señalando las lecturas preliminares: la economía se frenó bruscamente el mes pasado y los 'tambores' de recesión suenan con más fuerza en la región.

La noticia, pese a ser esperada, provocó una fuerte caída del euro frente al dólar, llevando a la divisa única a mínimos no vistos en dos décadas.

De acuerdo con elEconomista.es, en los índices PMI, elaborados por S&P Global, más de 50 representa expansión de la actividad y menos, caída. En la referencia de junio el PMI compuesto (que abarca toda la actividad privada) ha caído a 52, esto es, al filo de la contracción. Representa además el repunte más bajo de la economía de la zona euro en dieciséis meses.

El subíndice PMI servicios también muestra que el sector terciario de la región (el que tiene más peso en el producto interior bruto o PIB) se frenó con fuerza: descendió de los 56,1 de mayo a los 53 de junio, su nivel más bajo en cinco meses. Asimismo, la semana pasada el PMI manufacturero marcó un mínimo de 22 meses.

Industria

La producción del sector manufacturero "ya está en contracción, por primera vez en dos años, y el sector servicios ha sufrido una marcada pérdida de impulso de crecimiento en medio de la crisis del coste de vida", destaca Chris Williamson, economista jefe de S&P Global Market Intelligence.

"El gasto de los hogares en productos y servicios no esenciales se ha visto especialmente bajo presión debido al aumento de los precios, pero el gasto y la inversión empresarial también están disminuyendo en respuesta a unas perspectivas más sombrías y al endurecimiento de las condiciones financieras", añade.

En la misma línea Daniela Ordonez, economista jefe para la eurozona de Oxford Economics, explica que el sector servicios "se encuentra en una encrucijada, desgarrado por fuerzas opuestas". Por un lado, se beneficia de la relajación y eliminación de las restricciones contra la covid en toda Europa, que tienen como consecuencia una mayor demanda, especialmente en la hostelería. De hecho, esta experta indica que "la temporada turística de verano será excelente, sobre todo en España".

Por otro lado, en cambio, "el aumento de los precios, la escasez de insumos y las dificultades para encontrar suficiente personal pesan sobre la evolución de los servicios", añade Ordonez, quien subraya que "la presión de los costos de explotación es un verdadero obstáculo, que obliga a las empresas a repercutir sus mayores costos en los precios al cliente final".

Recesión

De cara al futuro, Williamson señala que "los indicadores a futuro como los nuevos pedidos y las expectativas empresariales de la encuesta" con la que se hace los PMI "sugieren una caída de la actividad total en los próximos meses".

"Aumenta el riesgo de que la región caiga en un declive económico en el tercer trimestre", insiste el experto de S&P Global.

Mirando un poco más allá, la analista de Oxford Economics prevé que las familias de la zona euro se 'aprieten el cinturón' a finales de año y sean más "cautelosos" con sus gastos en otoño e invierno "después de un fuerte verano". "La confianza de los consumidores sigue cayendo", argumenta.

Para el recién terminado segundo trimestre del año, los PMI anticipan una moderación del crecimiento en el PIB a solo el 0,2%, frente al 0,6% del primer trimestre. Los PMI permiten anticipar con elevada precisión el comportamiento de la economía, pues se elaboran haciendo encuestas masivas a empresas de distintos sectores.

Para que una economía (en este caso, la de la eurozona) entre en recesión técnica su PIB tiene que contraerse o caer dos trimestres seguidos. Y ante los últimos datos de la región, gana enteros la posibilidad de que el escenario recesivo se produzca a finales de este mismo año.