La actividad de la economía de Estados Unidos se redujo a un ritmo moderado en el último mes, principalmente por el impacto de la variante delta del coronavirus en las rutinas de los habitantes del país, según el reporte mensual de la Reserva Federal (Fed).

El informe, conocido como "libro beige", que recopila información reciente de la economía del país, subrayó que la actividad "se redujo levemente a un ritmo moderado" en la mayoría de los distritos analizados por el banco central.

Esta desaceleración se debió en gran parte a un retroceso en el gasto en cenas, viajes y turismo, lo que, según la Fed, "refleja preocupaciones de seguridad debido al aumento de la variante delta" en el territorio estadounidense.

Los otros sectores de la economía donde el crecimiento se desaceleró o la actividad disminuyó fueron aquellos "restringidos por interrupciones de la oferta y escasez de mano de obra, en contraposición a la disminución de la demanda".

Desempleo

En particular, el banco central estadounidense atribuyó la debilidad en las ventas de automóviles ampliamente a los bajos inventarios en medio de la actual escasez de microchips.

Al mismo tiempo, las empresas informaron a la Fed que les resultaba más fácil trasladar los aumentos de costos a los consumidores a través de precios más altos.

Por eso, el banco central señaló que la inflación se mantuvo "estable a un ritmo elevado".'

Por otro lado, la Fed señaló que los sectores más fuertes de la economía incluyeron la manufactura, el transporte, los servicios no financieros y los bienes raíces residenciales.

La semana pasada se conoció el dato de desempleo correspondiente a agosto, que mostró un descenso en la tasa al 5.2%, frente al 5.4% de julio, pero con una aún débil creación de nuevos puestos de trabajo.

En agosto, la economía añadió 235.000 empleos, frente al millón de puestos de trabajo agregados en julio.

Inflación

En tanto, se conoció que las expectativas de los consumidores estadounidenses sobre cuánto cambiará la inflación durante el próximo año y los próximos tres años aumentaron el mes pasado a los niveles más altos desde 2013, de acuerdo a una encuesta publicada por la Reserva Federal de Nueva York.

Las expectativas de inflación para el próximo año crecieron por décimo mes consecutivo a una mediana de 5,2% en agosto, según la encuesta mensual de expectativas de los consumidores. Las expectativas de inflación para los próximos tres años se incrementaron a una mediana de 4%. Ambas métricas están en el nivel más alto de la encuesta, que se lanzó en 2013.

Las autoridades de la Reserva Federal están vigilando de cerca las expectativas de inflación, en momentos en que intentan evaluar si las presiones de precios desencadenadas por la pandemia de coronavirus pasarán o tendrán efectos más duraderos sobre la economía.

La encuesta de la Fed de Nueva York mostró que los consumidores están aumentando sus expectativas sobre cuánto más pueden tener que gastar en vivienda, alimentos y otros artículos esenciales durante el próximo año.