La Fed de Nueva York considera que la probabilidad de un 'aterrizaje brusco' para la economía estadounidense es del 80% mientras que la de un 'aterrizaje suave' es solo del 10 por ciento.

Así lo escribieron en el sitio web de la entidad los economistas Marco Del Negro, Aidan Gleich, Shlok Goyal, Alissa Johnson y Andrea Tambalotti, en un artículo en el que advierten que "según el modelo, la probabilidad de un aterrizaje suave -definido como que el crecimiento del PIB en cuatro trimestres siga siendo positivo durante los próximos diez trimestres- es solo de un 10%".

"Por el contrario, las probabilidades de un aterrizaje brusco -definido como la inclusión de al menos un trimestre de los diez siguientes en el que el crecimiento del PIB de cuatro trimestres caiga por debajo del -1%, como ocurrió durante la recesión de 1990- son de alrededor del 80%", publica elEconomista.es

Otro indicador al que recurren los teóricos de la recesión es la curva de tipos de EEUU. Una inversión en alguno de sus tramos ya es una señal que pone en alerta a economistas e inversores.

Incertidumbres

Especial atención se presta a la relación entre los bonos a dos años y los bonos a 10 -T-Note, la nota de referencia-. Lo lógico es que una nota a más tiempo, otorgue más rentabilidad al tenedor al suponer mayor incertidumbre. Por eso, cuando el rendimiento de la nota a dos años supera el del T-Note, cunde la preocupación.

Si ya en marzo se produjo puntualmente esta inversión, la semana pasada se vio con más claridad. Esta parte de la curva de tipos se invirtió después de que el rendimiento a dos años superase sus máximos de abril de 2007 hasta llegar al 3,25% mientras los rendimientos a 10 años tocaban un nivel parejo, el más alto desde 2018.

Estas evidencias no han hecho más que dar énfasis a los defensores de que la recesión es inevitable. Una de las voces más autorizadas y que más avisan de vientos de recesión es la de Larry Summers, secretario del Tesoro con Bill Clinton y demócrata de toda la vida. Su teoría es que la Fed continuará aumentando los tipos de interés para reducir la inflación con buena intención, pero al hacerlo, la economía "caería en recesión". La última lectura de IPC en EEUU, relativa a mayo, alcanzó un sorpresivo 8,6% que ha agitado el debate.

"Mira, nada es seguro y todos los pronósticos económicos tienen incertidumbre", advirtió Summers en un reportaje en la NBC. "Mi mejor conjetura es que se avecina una recesión. Lo baso en el hecho de que no hemos tenido una situación como la actual, con una inflación superior al 4% y un desempleo del 4% sin una recesión dentro de uno o dos años. Y así creo que lo más probable es que la Fed tiene que hacer lo necesario y eso supone que suba las tasas de interés lo suficiente como para que la economía entre en recesión", consideró el economista.

Departamentos de estudios como el de Deutsche Bank comparten esta visión. Una Fed más agresiva y condiciones financieras más estrictas darán como resultado una "recesión algo más severa" que ocurrirá antes de lo que se pensaba, según los economistas del banco alemán.

Pronósticos

Después de un crecimiento proyectado inferior al 1% en la primera mitad de 2023, la economía de EEUU probablemente se contraerá en el tercer trimestre, tres meses antes que la estimación que hizo el banco en abril, según una nota publicada el viernes. Deutsche Bank fue uno de los primeros bancos importantes en pronosticar una recesión en EEUU, y desde entonces otros economistas y observadores del mercado han hecho lo mismo.

"Un ajuste más severo de las condiciones financieras podría, por lo tanto, impulsar fácilmente los riesgos de recesión hacia el cambio de año", han explicado en una nota los estrategas encabezados por Matthew Luzzetti. "Una recesión anticipada también podría provocar un cortocircuito en el ciclo de ajuste de la Fed, lo que generaría riesgos de una tasa terminal que alcance un máximo por debajo del 4%".

Coinciden los economistas de Nomura, que ven más que probable que la economía estadounidense entre en una leve recesión a finales de 2022, a medida que la Fed sube los tipos para controlar los precios. El banco japonés advierte que las condiciones financieras se endurecerán aún más, que el sentimiento de los consumidores se está agriando, que las distorsiones del suministro de energía y alimentos han empeorado y que las perspectivas de crecimiento mundial se han deteriorado.

"Con la rápida desaceleración del impulso del crecimiento y una Fed comprometida a restaurar la estabilidad de los precios, creemos que una leve recesión a partir del cuarto trimestre de 2022 es ahora más probable que el hecho de que no la haya", señalan los economistas de Nomura Aichi Amemiya y Robert Dent.