La Luna tiene 40 millones de años más de lo que se pensaba
La superficie de la Luna se formó al menos 40 millones de años antes de lo pensado, según el estudio que se realizó a un antiguo cristal traído en el Apolo 17
Durante años, la mayoría de los científicos estuvo de acuerdo en la historia básica del origen de la Luna: hace unos 4.500 millones de años, un objeto gigante del tamaño de Marte llamado Theia chocó contra la Tierra naciente y expulsó restos calientes que se fusionaron en lo que hoy es nuestra Luna.
No todo fue unánime: se debatieron muchos detalles, sobre todo el momento en que se produjo esa colisión. Por si el desacuerdo ese no era suficiente, ahora un nuevo estudio sugiere que la superficie de la Luna se formó al menos 40 millones de años antes de lo pensado, según el análisis que se realizó a un antiguo cristal traído en el Apolo 17.
El análisis de un cristal lunar de 4.460 millones de años, hecho átomo por átomo, retrasa en 40 millones de años la cronología de cuándo se solidificó la Luna fundida, de acuerdo con el estudio publicado el lunes en la revista Geochemical Perspectives Letters.
"Es importante señalar que se trata de la edad más antigua hasta la fecha. No significa que ahora conozcamos la edad de la Luna y que debamos dejar de buscar", explicó Jennika Greer, cosmoquímica de la Universidad de Glasgow que trabajó en el estudio mientras era estudiante de posgrado en el Museo Field y en la Universidad de Chicago.
La Luna es un poco más vieja
En 2021, un equipo de cosmoquímicos dirigido por Bidong Zhang, actualmente investigador de la Universidad de California en Los Ángeles, y Audrey Bouvier, de la Universidad de Bayreuth (Alemania), publicó un artículo en el que mostraban que los cristales de circón incrustados en una roca lunar del Apolo 17 podrían ser los más antiguos descubiertos hasta la fecha, con 4.460 millones de años. Pero añadieron muchas advertencias y reservas.
Según lo sabido hasta el momento, cuando se formó, la Luna estaba cubierta por un océano de magma. Al comparar las proporciones de las distintas formas de átomos de plomo y uranio en las muestras, denominadas isótopos, los científicos pueden estimar la "edad" de la Luna, porque empezaron a sonar cuando este océano se enfrió.
El problema para Zhang era que no podía estar tan seguro de que la fecha fuera exacta. El plomo puede moverse dentro de los cristales de circón y aglomerarse, por lo que es posible que lo cuenten en exceso si encuentran un grupo y, así, obtengan una fecha inexacta.
Cuando su equipo presentó por primera vez los resultados a una revista, recibieron críticas porque el análisis no podía descartar esta explicación alternativa. Al publicar los resultados, el investigador dijo que los redactaron de forma "prudente y discreta" debido a esas críticas.
"Ha sido un tema controversial durante los últimos 50 años, desde la década de 1970, cuando los astronautas trajeron las muestras de la Luna", explica Zhang, ya que "las rocas del Apolo tenían una edad muy consistente de 4.300 millones de años. Por eso la gente se pregunta: '¿Por qué esta edad sería diferente?".
La edad de la Luna, todavía sin número exactoEl problema al que se enfrentan los científicos lunares es que las muestras que han analizado tienen una diferencia de edad de unos 100 millones de años. Otros tipos de roca lunar tienen fechas de hace unos 4.350 millones de años, lo que da a entender que el océano de magma se mantuvo durante otros 100 millones de años.
Zhang apuntó la posibilidad de que se produjeran acontecimientos secundarios tras la formación de la Luna, como impactos posteriores, que podrían haber calentado las rocas más jóvenes a altas temperaturas y reajustado sus relojes.
Benjamin Weiss, científico planetario del Instituto Tecnológico de Massachusetts, afirmó que las nuevas misiones a la Luna que traigan más muestras de distintos lugares podrían ayudar a aclarar la cronología de los orígenes de la Luna.

