La NASA se asoció con Rusia para compartir vuelos al espacio
Las agencias espaciales de Estados Unidos y Rusia acordaron compartir naves para ir a la Estación Espacial Internacional, en un acuerdo histórico que buscaba concretarse hace mucho
Rusia es hoy en día uno de los países más controvertidos en el mundo por su invasión y guerra en Ucrania, y fue históricamente un enemigo de Estados Unidos. Sin embargo, las tensiones geopolíticas y terrestres entre ambos países no se trasladan fuera del planeta. Por eso, las agencias espaciales de Estados Unidos y Rusia, NASA y Roscosmos, firmaron un acuerdo histórico para integrar vuelos a la Estación Espacial Internacional (ISS).
El trato permite a los astronautas rusos volar en naves espaciales de fabricación estadounidense a cambio de que los astronautas estadounidenses puedan viajar en las Soyuz de Rusia, como se conoce a las naves del país que gobierna Vladimir Putin.
"El acuerdo es de interés para Rusia y Estados Unidos y promoverá el desarrollo de la cooperación en el marco del programa de la ISS", dijo Roscosmos en un comunicado, añadiendo que facilitará la "exploración del espacio exterior con fines pacíficos".
La amistad entre la NASA y Roscosmos viene de hace décadas, cuando se convirtieron en los principales socios de la Estación Espacial Internacional, y la idea de vuelos tripulados conjuntos era de larga data, pero nunca había podido concretarse. El acuerdo llega, paradójicamente, en uno de los momentos más álgidos de la relación entre ambos países, que aumentan las tensiones tras la guerra Rusia-Ucrania. En cuanto al espacio, la competencia se manifiesta en otro ámbito: el cine. Filmar la primera película en órbita es la obsesión de ambos países, y hay grandes jugadores involucrados.
Según informó la NASA, los primeros vuelos integrados bajo el nuevo acuerdo llegarán en septiembre con el lanzamiento del astronauta estadounidense Frank Rubio a la estación espacial desde el cosmódromo de Baikonur en Kazajstán, alquilado por Moscú, junto con dos cosmonautas, Sergey Prokopyev y Dmitry Petelin.
A cambio, la cosmonauta Anna Kikina se unirá a dos astronautas estadounidenses y un astronauta japonés en un vuelo SpaceX Crew Dragon, una de las naves de la empresa de Elon Musk, al laboratorio orbital, que se lanzará desde el Centro Espacial Kennedy de la NASA en Florida.
Viajes conjuntos entre Estados Unidos y RusiaAunque el trato es de este viernes, los viajes conjuntos ya habían sucedido anteriormente. Las dos agencias habían compartido asientos de astronautas en el transbordador estadounidense y la nave espacial rusa Soyuz.
Después del retiro del transbordador en 2011, Estados Unidos confió en la Soyuz de Rusia para enviar astronautas estadounidenses a la estación espacial hasta 2020, cuando la cápsula Crew Dragon de SpaceX revivió la capacidad de vuelo espacial tripulado de la NASA y comenzó los vuelos de rutina de la ISS desde Florida.
Kikina, ingeniera y la única mujer en el cuerpo de cosmonautas activo de Rusia, será la primera rusa en volar la cápsula Crew Dragon de SpaceX. Estuvo entrenando para la misión en la sede de astronautas de la NASA en Houston mientras se negociaba el acuerdo y se revelaban las impresionantes imágenes del espacio que tomó el telescopio James Webb.
La agencia espacial estadounidense aseguró que tener al menos un ruso y un estadounidense a bordo de la estación espacial es crucial para mantener el laboratorio en funcionamiento. “Las tripulaciones integradas de vuelo garantizan que haya miembros de la tripulación debidamente capacitados a bordo de la estación para el mantenimiento esencial y las caminatas espaciales”, dijo la NASA en un comunicado el viernes.
Poco antes de que se anunciara el acuerdo, el presidente Vladimir Putin reemplazó al jefe de Roscosmos , Dmitry Rogozin, por Yuri Borisov, ex viceprimer ministro y viceministro de Defensa.

